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Conflicto religioso PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Antrop. Erick Alfonso Galán Castro[1]   
Thursday, 10 de April de 2008
Un acercamiento preeliminar al conflicto religioso en la Colonia Veracruz: entre bardas, enemistades y carencias
 


 
Y yo también te digo, que tu eres
Pedro, y sobre esta roca edificaré mi
Iglesia; y las puertas del Hades no
Prevalecerán contra ella.
Y a ti te daré las llaves del reino de
Los cielos; y todo lo que atares en la
Tierra será atado en los cielos; y todo
Lo que desatares en el cielo será desatado
en la tierra.


(Mateo 16:18-19)

 


Y Jesús se acercó y les habló
Diciendo: Toda potestad me es dada
En el cielo y en la tierra.
Por tanto, id y haced discípulos
A todas las naciones, bautizándolos
En el nombre del Padre, y del Hijo, y
Del Espíritu Santo;
Enseñándoles que guarden todas
Las cosas que os he mandado; y he
Aquí yo estoy con vosotros todos los
Días, hasta el fin del mundo. Amén


(Mateo 28:18-20))

 

El presente artículo pretende elaborar, al mismo tiempo, una descripción general del proyecto “Religión, Sociedad y Conflicto en Colonias Populares de Xalapa, Veracruz” comentando algunos puntos principales de las fases de dicha investigación, y una interpretación de un fenómeno suscitado precisamente en esta zona: la existencia de dichos conflictos religiosos entre Católicos y Testigos de Jehová en la Colonia Veracruz (que ocupa parte del sector noroeste de la ciudad de Xalapa, Veracruz) y la utilización del espacio social como medio de comunicación propagandística por parte del grupo católico. 
 
I.- GENERALIDADES DEL PROYECTO

 

“Religión, Sociedad y Conflicto en Colonias Populares de Xalapa, Veracruz” partió de una serie de necesidades que, a nivel académico y social, se venían presentando desde hace algunos años a la fecha. Entre ellas, es posible destacar la falta de estudios en la zona de estudio (La Colonia Veracruz y sus alrededores) en cuanto a problemáticas socioculturales. Así mismo, la manifestación de conflictos religiosos al momento de la edificación de un Salón del Reino de Testigos de Jehová (aproximadamente desde 2003) concretizados en la pinta de bardas y muros alrededor de la construcción llamaron la atención de los que integramos el grupo de investigación que desarrolló este compilado. Cada uno de los participantes del proyecto tuvo como finalidad realizar observaciones y asentamiento de datos etnográficos (y de tipo cualitativo: encuestas y recabado de datos emitidos por INEGI) relativas tanto al conflicto religioso como a diversas problemáticas ligadas a este fenómeno (educación, conflicto social, situación socioeconómica, relaciones sociales, etc.).

 

Comenzamos el proceso de investigación con una serie de reuniones de capacitación en torno a metodologías de estudio social, con las cuales los integrantes del grupo de trabajo (en su mayoría pertenecientes en aquel entonces al area de formación básica en sus respectivas facultades) pudieron conocer formas de confrontación con lo observado y elementos básicos de asentamiento de datos cuantitativos y cualitativos. Posterior a esta fase, cada uno de ellos salieron a campo durante un periodo de dos meses (julio-agosto de 2007) y recabaron los datos e informes sobre los temas antes planteados. Tuvimos un tiempo de interpretación de información para desarrollar los ensayos finales con carácter de publicación y, finalmente, nos dispusimos a elaborar el diseño de edición que ahora se ve manifestado en este compilado.

 

Las experiencias de los estudiantes involucrados en este proyecto se ven plasmadas en sus reportes de investigación aquí presentados. El lector podrá darse cuenta de una actitud seria y profesional adquirida durante la elaboración de todo este trabajo, lo cual me parece destacable resaltar como balance final al concluir todo esta fase que han pasado los estudiantes.

 

¿Qué implicó la experiencia de investigar en una fase formativa tan temprana para ellos? Primeramente pude detectar dudas, ansiedades y perspectivas al mismo tiempo nutritivas y agotadoras, propias de su nivel académico, por lo cual una de las principales tareas que me encomendé durante todas las fases del proyecto fue mantener un ambiente de cordialidad, confianza y disposición a la enseñanza que permitiera en ellos la posibilidad de desarrollar su labor de la mejor manera. Este mismo ambiente dentro del grupo propició al final aportes muy buenos y, siguiendo uno de los objetivos formativos de esta investigación, se enfrentaron satisfactoriamente al oficio de científicos sociales, lo que les ayudará en un futuro a utilizar procedimientos básicos para realizar sus propios trabajos ya sea para evaluaciones de experiencias educativas e incluso para proyectos de titulación.

 

Para mí, como coordinador, toda esta experiencia me proporcionó una visión más amplia del trabajo académico y social. Me di cuenta de la complejidad del trabajo interdisciplinario y de la labor que debe desempeñar el académico-investigador: velar por el cumplimiento de los objetivos de la investigación y por la formación de los cuadros que participaron en ella. Para quien escribe estas líneas, todo ello es motivo para celebrar la culminación de un esfuerzo conjunto por demostrar lo que los estudiantes pueden proporcionar a la sociedad y a la comunidad científica a través del desarrollo de proyectos investigativos alternos.

 

¿Cuáles son las temáticas que cada uno abordó? ¿Cómo lo hicieron? La Antropóloga Guadalupe Irene Juárez realizó una revisión bibliográfica de las perspectivas en torno al conflicto social y la forma en la cual puede ser abordado este tema en los terrenos de lo religioso. Propone la ineludilibilidad del conflicto en cualquier ámbito sociocultural como parte central de las relaciones sociales y se sitúa desde perspectivas antropológicas, psicológicas y jurídicas para hablar del conflicto religioso.

 

Carlos Santana García, estudiante de tercer semestre de Antropología Social y primero de Derecho en la Universidad Veracruzana, analiza las dinámicas sociales e imaginarios de grupo entre la comunidad católica apologética de la Colonia Veracruz. Nos da a conocer las formas de acción del grupo, sus ideas en torno a los Testigos de Jehová y, con mirada crítica, pone en tela de juicio la concretización del conflicto en la Colonia.

 

En torno a los Testigos de Jehová, sus formas de evangelización y los choques entre ellos y los católicos, nos habla Mayra Zavaleta Castillo, estudiante de Sociología de la UV. Siendo habitante de la zona de estudio, posee la sensibilidad y la visión para elaborar un acercamiento al problema y, partiendo de la aplicación de encuestas y de observaciones de campo, llega a conclusiones interesantes en cuanto al origen de las disputas entre ambos grupos. Todo esto  partiendo de la presencia o ausencia de habitantes Testigos de Jehová en el perímetro del Salón del Reino.

 

Acercándose tanto a grupos Católicos como a  Testigos de Jehová, el estudiante de Arqueología de Tercer Semestre Daniel Abdón Balderas nos muestra las estrategias educativas que son elaboradas en ambos grupos y la relación que estas tienen en los mecanismos de sociabilidad con miembros de otras religiones, poniendo énfasis en la formación del católico y del testigo de jehová en los ámbitos familiares como factor fundamental de la asimilación de perspectivas en torno al otro religioso.

 

Tanto el académico como el tomador de decisiones, el especializado en religión, como la gente interesada en conocer lo que sucede en la Colonia Veracruz, puede darse cuenta de la utilidad de los conocimientos generados como producto de esta investigación. Los que la elaboramos esperamos pueda servir para nuevas reflexiones en torno al tema y a la resolución de estos conflictos, lo cual puede generar un clima de respeto entre grupos religiosos y una visión de apertura hacia las nuevas expresiones de religiosidad.

 

Agradecemos de manera directa al Antrop. Francisco Javier Kuri Camacho, Director de la Facultad de Antropología de la Universidad Veracruzana, por confiar en el proyecto y otorgar las facilidades necesarias –y el amparo institucional requerido- para su desarrollo. A la gente de la Colonia Veracruz que nos brindó su tiempo, su paciencia e información útil a nuestros objetivos, esperamos que la difusión de nuestros resultados pueda ayudarles a conocerse más desde una mirada al mismo tiempo ajena y propia. A los grupos católicos Apologética y Nueva Evangelización, que nos abrieron espacios para poder conocerlos y saber de sus acciones y objetivos. A la comunidad de Testigos de Jehová de la Colonia Veracruz que nos acogió con cordialidad. Y, finalmente, a quienes ayudaron directa o indirectamente dentro de nuestra empresa, ya sea con consejos o con recopilación de información. Todos fueron muy importantes para este gran esfuerzo.

 

II.- ASPECTOS GENERALES DEL CONFLICTO ENTRE GRUPOS RELIGIOSOS DE LA COLONIA VERACRUZ. CAUSAS, CONSECUENCIAS Y MANIFESTACIONES

 

Me avocaré a definir ciertas categorías que nos serán de ayuda para lograr una argumentación decente de nuestra postura. Comenzaremos definiendo la ciudad (o el espacio urbano) desde cuatro distintos niveles: el social, el cultural, el económico y el ecológico. A nivel social, muy por encima de las conceptualizaciones oficiales de lo que es ciudad -como un espacio de poblamiento mayor a los 100,000 habitantes, en contraste con la ranchería, la congregación o la villa, con niveles de densidad poblacional mas bajos-, la ciudad puede entenderse como un escenario de relaciones sociales donde no existen niveles homogéneos de características poblacionales (mismo origen, mismas características genéticas y similares formas de jerarquización social). Desde lo cultural, esta situación de heterogeneidad co-implica distintas formas de conceptualización del espacio y de sus componentes, así como las simbolizaciones referentes al lugar; las formas de parentesco, las significaciones ocultas dentro de las jerarquizaciones sociales, las costumbres, las tradiciones, etc.

 

Ahora, económicamente hablando, la ciudad puede llegar a presentar dos o mas niveles de participación evidentes a partir de los sectores básicos: agropecuario, industrial y de servicios. En muchos casos, incluso sobrepasan este tipo de sectores incorporándose al mercado a través de procesos virtuales (como la presencia de bolsas de valores) o de economía informal a gran escala (ambulantaje, narcotráfico, etc). En resumen, no solo depende de una sola forma de producción económica, sino que puede diversificar sus actividades.

 

Y, por último, a nivel ecológico, siguiendo la propuesta de los ecólogos urbanos como Park, Burgess o Thomas, la ciudad es un espacio sociocultural en el cual la organización de los sectores sociales presentes y el crecimiento de la mancha urbana como producto del aprovechamiento del medio y su modificación son parte de su dinámica general. Sergio Tamayo, parafraseando dicha postura, menciona que Así, la ciudad puede ser entendida como el corazón de la organización urbana, el núcleo por medio del cual la organización restante crece y se extiende[2].

 

Siendo el contexto inmediato una zona suburbana, sus características nos remiten a la idea de ruralidad en tanto que varios de los habitantes de la zona de estudio proceden de espacios rurales (en especial los municipios aledaños a Xalapa como Chiltoyac, Tatatila, San Andrés Tlalnelhuayocan, Acajete, etc.). Marielle Pepin nos define lo rural como una espacialidad en la cual diversos procesos sociales de ordenamiento jerárquico y relaciones individuales y grupales, así como también a niveles económicos y culturales difieren en cierta medida a los que se suscitan dentro de las zonas urbanas. En este sentido, la ruralidad sería un proceso identitario derivado de dichas dinámicas desde lo rural. Es la búsqueda de coincidencia entre partición espacial y organización social.[3]

 

Como lugar antropológico, Marc Augé entiende -dentro de su ensayo Los no-lugares: espacios del anonimato[4]- una espacialidad dotada de sentido social en la cual las imágenes y las cargas simbólicas se hacen presentes dando un sentimiento de apropiación a los que en el habitan o co-habitan. Por ejemplo, una pequeña capilla, un edificio de gobierno, el hogar propio, cumplen ese tipo de función en tanto haya individuos que los consideren propios, parte de su propia dinámica. Éstos espacios, por lo general, pueden presentarse como sitios concretos, a diferencia de lo que Augé llama los no lugares, que, además de no ser forzosamente una espacialidad concreta como los anteriores, carece parcialmente de significación dentro de la cotidianidad del individuo y pueden ser solo lugares de paso, pues éste no se siente apropiado del lugar. Dichas estas particularidades, pasaremos a la narración del problema de estudio y a su posterior interpretación.

 

Contexto Geográfico

 

La ciudad de Xalapa se ubica en la región central del Estado de Veracruz. Es la capital de dicho estado y limita al norte con los municipios de Banderilla y Jilotepec, al sur con Emiliano Zapata y Coatepec, al este con Actopan, al noreste con Tlalnelhuayocan, al noreste con Naolinco y a noroeste con Acajete. Cuenta con una superficie de 118.45 kilómetros cuadrados, lo cual representa un 0.16% del total del estado.[5] Las coordenadas de ubicación del territorio xalapeño son las siguientes: 19° 32’ Latitud Norte y 96° 55’ Longitud Oeste. Así mismo, su localización entre las montañas aledañas al cofre de Perote le hace tener un clima cálido húmedo con una media de 18°C anual. La altitud sobre el nivel del mar de Xalapa es 1522 m. [6]

 

Hidrográficamente se encuentran varios manantiales y ríos en el municipio, como el río Sedeño (al norte, limitando con Banderilla), Carneros, Pescados, Sordo, Santiago, Coapexpan y Castillo. Los lagos de El Dique, de Casablanca, de

 

Las Ánimas y de El Castillo son importantes concentraciones acuíferas que deben resaltarse.

 

En cuestiones de flora y fauna, Xalapa cuenta con una vegetación típica de un ecosistema de bosque templado: chaca, uvero, piñuela, espino, mala mujer liquidambar, encino, jinicuil, aguacate, chalahuite, eucalipto, ciprés, higuerilla, araucaria y jacaranda. Así mismo, la fauna consiste en animales como el zorrillo, tlacuache, conejo, ardilla, tuza, armadillo, tejón y mapache.

 

Contexto Social

 

Unas 390,590 personas residen en Xalapa según datos del censo general de población y vivienda del año 2000, distribuidas en 58 comunidades pobladas dentro de la delimitación administrativa del municipio. Dicha concentración de población la coloca como la segunda ciudad más poblada del Estado de Veracruz. La distribución del espacio por pobladores en Xalapa se fija en 3297.510 habs/km2.

 

Para el año de 1985, la ciudad de Xalapa contaba con un índice de PEA 76,422 habitantes, distribuyéndose de la siguiente manera: 25.6% en servicios comunales, el 11.7% en el comercio de mayoreo y menudeo, 9.1% en construcción y 33.5% en actividades diversas.[7] Xalapa siempre se ha destacado en el aspecto económico como un centro de intercambio y de distribución de mercancías provenientes tanto del puerto de Veracruz como de la Ciudad de México. Muchos de los habitantes de la ciudad poseen establecimientos de comercio tanto formal como informal, lo cual hace que incluso las dinámicas económicas de la ciudad siempre giren sobre el sector servicios. Esto último es importante resaltarlo, principalmente porque la actividad económica fundamental de la Colonia Veracruz es el comercio –formal e informal-, donde identificamos un fuerte corredor comercial en la vía principal de la zona: la Avenida Ébano.

 

El inicio de Xalapa como área poblada se remonta hacia el periodo prehispánico. Algunos historiadores atinan a decir que fue su inicio entre los siglos XIV y XV, poblada por los totonacos (pueblo que se desarrolló en la parte centro de nuestro estado desde el periodo clásico tardío hasta el posclásico). En un principio, la ciudad tuvo cuatro núcleos poblacionales iniciales: Xallitic (habitada por totonacos),  Tecuanapan (Toltecas), Tlalnecapan (Teochichimecas) y Techacapan (Chichimecas). Al unirse, los núcleos poblacionales conformaron una sola ciudad: Xallapan.


Ya entrado el siglo XVII -y con ello el periodo de conquista, que comenzó durante la primera mitad del siglo XVI-, Xalapa tuvo una importancia muy grande como centro de intercambio de mercancías traídas desde diversos países hacia México y recibidas en el puerto de Veracruz. Ha sido ésta actividad una de las más destacadas en la economía xalapeña, lo cual ha sido pretexto para realizar ferias y eventos diversos donde la derrama económica es significativa.

 

Esta importancia estratégica fue aprovechada durante el periodo de la independencia, e incluso la posesión de la ciudad de Xalapa por cualquiera de los dos bandos era un punto neurálgico en dicha batalla: para los realistas, el control de la ciudad de Xalapa significaba la continuidad del control sobre las rutas de intercambio en Nueva España y la merma de comercio entre productores de armas e insurgentes; en cambio, para los insurgentes, la toma de Xalapa era no solo un sinfín de facilidades de comercio armamentístico, sino también simbólico (Xalapa era ya en aquél entonces capital del estado).

 

Pasando el siglo XIX y XX, Xalapa no solo se reafirmó como centro económico, político y simbólico, sino también cultural -en el sentido de la alta cultura. Fueron creados durante este periodo tanto el Colegio Preparatorio de Xalapa, como la Escuela Industrial para Señoritas, la Benemérita Escuela Normal Veracruzana, la Universidad Veracruzana y otros edificios importantes en ese rubro. A pesar de ello, el acceso íntegro a la educación no ha sido una de las características de los habitantes de las colonias populares de Xalapa, concentrando a individuos que en su mayoría no han terminado más que la secundaria o la preparatoria.

 

También las manifestaciones sociales han dejado huella en la ciudad, en especial durante las huelgas de ferrocarrileros (a mediados y finales de los 50), las luchas campesinas y obreras dirigidas por líderes como José Cardél y Úrsulo Galván (entre los años 30 - 50), las luchas estudiantiles (1968 y 1971), entre otras. Dentro de la zona, fue importante el movimiento UCIS-Ver, que luchó por adquirir terrenos cercanos a Zonas como el Cerro de la Galaxia y territorios cercanos a las Colonias Porvenir y Renacimiento, donde precisamente se asentaron y dieron origen a la colonia del mismo nombre de la organización.

 

Los primeros asentamientos dentro de la Colonia Veracruz y sus alrededores pueden ser situados a partir de la década de los ochenta, como consecuencia del amplio crecimiento que la ciudad en su conjunto manifestaba a causa de las oleadas migratorias procedentes de distintos puntos del estado. Desde este momento, las carencias de servicios públicos –agua, luz, pavimentación de calles- han sido una constante, así como condiciones de pobreza bastante evidentes tanto en los materiales con los que construyeron sus casas como en las labores desarrolladas y en la alimentación de la población.

 

En el contexto de lo religioso, hubo presencia no católica no solo desde que llegó el primer protestante a la colonia, sino desde antes -es evidente que las religiones mesoamericanas no tenían mucho que ver con el cristianismo. La conquista espiritual en la ciudad comenzó al construirse el convento franciscano -en los terrenos del parque Juarez- y se intensificó durante todo el siglo XVI. Los cristianos no católicos llegaron en el siglo XVII y se instalaron de manera secreta en la ciudad, temiendo la reacción del tribunal del santo oficio de la inquisición. Conforme pasó el tiempo en la colonia, hubo varios muertos y torturados por el tribunal en la ciudad de México. Durante el periodo de apertura religiosa ofrecido por Benito Juárez, las iglesias cristianas no católicas florecieron en esta ciudad de manera enorme, incluso representando un peligro a la hegemonía de la iglesia católica en la ciudad. Desde entonces, los grupos religiosos minoritarios han sido parte importante en la dinámica social de Xalapa.

 

 

Católicos Vs. Testigos de Jehová.

 

Una de las asociaciones religiosas no católicas más fuertes y con más tasa de crecimiento a nivel feligreses, los Testigos de Jehová (en lo sucesivo TdJ). Su discurso y la praxis ejercida por dicha agrupación siguen fincados en una actitud contestataria y rebelde ante los otros grupos religiosos, en especial ante la iglesia católica -evidentemente por su status de asociación religiosa hegemónica. Desde el preciso momento de la prédica -actividad de importancia neurálgica para los testigos- su discurso es desafiante: la revista La Atalaya del día 15 de diciembre de 2005 se titula Las fiestas de fin de año ¿colmarán sus expectativas? De alguna manera, la doctrina de los TdJ busca una forma de vivencia religiosa basada en el seguimiento íntegro de sus preceptos incluso a costa de su aceptación social. La negativa a venerar los símbolos patrios, a realizar el servicio militar,  su confrontación constante con el estado como un gobierno de Satanás y no un gobierno de Dios les ha mantenido -aunque de manera muy sutil- como un grupo religioso clandestino. Carlos Garma lo menciona en su artículo “La situación legal de las minorías religiosas en México: balance actual, problemas y conflictos”:

 

Un caso particularmente difícil ha sido el de los testigos de Jehová, debido a su rechazo de lo que consideran la política terrenal, por lo que nunca llegaron a hacer propuestas a los partidos políticos sobre las reformas constitucionales o la nueva ley de 1992 […]

La nueva ley contiene sanciones para aquellas asociaciones religiosas que violan la ley y se estipula que perderán su registro legal, asimismo menciona como una violación sancionable alentar la falta de respeto a los símbolos nacionales e inducir su rechazo (artículo 29). Este artículo fue claramente hecho para aplicarse a los testigos de Jehová.[8]

 

Pero antes de seguir enumerando los ámbitos de enfrentamiento de los TdJ, es menester tratar algunos aspectos de su historia como movimiento religioso. Los Testigos de Jehová surgieron en el año de 1884 (oficialmente, pero, según sus propios escritos, a principios de la década de los 70 del siglo XIX ya existía un grupo de estudio de la biblia creado por el fundador de la agrupación religiosa[9]) en Pittsburgh, Estados Unidos, en un principio autodenominados Estudiantes de la Biblia (Blible Students), lidereados por Charles Taze Russell. A diferencia de los mormones, los TdJ surgieron como un grupo de estudio autónomo y no como un grupo dependiente de la imagen y doctrina de un solo personaje (recordemos que para los mormones Joseph Smith fue más que un simple miembro de su congregación, fue un profeta). Entre sus doctrinas características que comenzaron a predicar para ese entonces estaba la del fin del mundo para el año 1914, según una compleja serie de operaciones aritméticas contenidas en la biblia. Si bien el fin del mundo no sucedió en ese momento, la doctrina fue reformulada a modo de señalar que el reinado de Dios comenzó a partir del inicio de la primera guerra mundial y los eventos ulteriores a este.[10]

 

En paises como Alemania, Argentina, Chile y Cuba, la puesta en práctica de los preceptos propios de TdJ ha sido penalizada e incluso reprimida físicamente durante sus periodos de dictadura. En Alemania, incluso, fueron llevados miles de TdJ a los campos de concentración.[11] Esto nos da muestra de que los TdJ no solo han tenido conflictos con la iglesia católica, sino también con el propio estado y de los gobernantes en turno.


A nivel educativo y económico, una gran particularidad entre los TdJ es la casi nula plantilla de feligreses poseedores de grado académico profesional. Desarrollan, en la mayoría de las ocasiones, actividades económicas ligadas a trabajos de oficio (albañiles, zapateros, criadores de ganado o campesinos). Esto mismo, en el contexto de la colonia Veracruz, es un motivo por el cual se sienten atraidos por los lugares menos accesibles para vivir. Muchos de ellos hacen patente, al mismo tiempo, su origen rural y su filiación religiosa (que proviene, como lo hemos analizado anteriormente, de un contexto totalmente distinto –EEUU) es visible a través de sus formas de subsistencia manifestadas en el trabajo. De cierta manera, reproducen un esquema de cultura de pobreza como lo define Oscar Lewis: un estado psicológico en el cual se adoptan actitudes, acciones y actividades propias de su condición económica.[12]

 

Tomando como un pretexto bastante interesante la pinta de varias paredes dentro del territorio antes mencionado con frases que, en un contexto de tensión social-religiosa, denotan xenofobia e intolerancia por parte de los feligreses de la Iglesia Católica hacia los demás grupos, el trabajo consistiría en saber cuales han sido las confrontaciones entre los TdJ y los católicos que comparten un mismo espacio vital para así tener elementos suficientes que indiquen las relaciones de dominación y de hegemonía y los choques derivados de éstas.

 

Para entender un poco esta situación de choque entre grupos religiosos, debemos recapitular ligeramente en cuanto al contexto socio-religioso de la colonia Veracruz. Aunque la Iglesia Católica sigue teniendo un índice alto de presencia en la zona (que linda con las colonias Luz del Barrio, Jaramillo, Plan de Ayala, Renacimiento, Porvenir II y parte de la Colonia Revolución), cuenta con la presencia de varios grupos religiosos minoritarios, entre los cuales destacan: Iglesia Príncipe de Paz (surgida dentro del Estado de Veracruz y con muy poca presencia a nivel nacional), Pentecosteses, Iglesia de Dios (que cuenta con un discurso religioso similar al arqueo testamentario propuesto por la comunidad judía) una considerable presencia mormona y, los que ahora nos ocupan, TdJ. Si bien su presencia a nivel colonia no tiende a ser numerosa, es significativa en términos de la utilización de un espacio que es mayormente poblado por individuos católicos (que, como puede intuirse, sigue siendo un grupo religioso hegemónico).

 

Es por esto, y por lo que posteriormente comentaremos, que consideramos la existencia de un conflicto entre grupos religiosos subalternos y hegemónicos. Como algunos de los autores más importantes de la escuela neomarxista que se ocupa de los fenómenos urbanos (Smith, Feagin y, particulamente, Gottdiener), los conflictos entre grupos hegemónicos/no-hegemónicos no solo se dan a partir de su situación laboral, sino también en términos de propiedad.[13] En este caso, de la apropiación de una espacialidad que tiene significación a partir de lo sagrado y de las relaciones profanas con miras a sustentar las sagradas. En resumen: los católicos defienden su posición desde una perspectiva discursiva particular que Basilio, un vecino del lugar, ha dicho: Nosotros debemos defender la fe y nuestros hogares de esos señores, los hermanos.[14] (Refiriéndose a los TdJ)

 

Las pintas de paredes registradas fueron localizadas en puntos relativamente cercanos al llamado Salón del Reino de los Testigos de Jehová ubicado en la calle Aguas de Xalapa esquina Maderas. En un rango de 200 metros a la redonda podemos apreciar las pintas que, además de frases que incitan a los feligreses católicos a no dejar que su fe caiga, contienen citas bíblicas que de alguna manera son utilizadas para legitimar la labor de la iglesia católica en la zona. Aquí apreciamos una de estas, localizada a pocos metros del Salón del Reino sobre la misma calle Aguas de Xalapa.
 
 
 
Al momento de realizar entrevistas, uno de mis informantes, Abraham, contó un poco la historia de la construcción del salón del reino al que asistía. Éste fue construido hacia el año 2003 en la esquina de las calles Aguas de Xalapa y Maderas en el mismo sector de la ciudad de Xalapa, en un sitio cercano al de la parroquia de los 12 apóstoles, edificio católico de gran importancia religiosa para los feligreses de dicho grupo. Según Abraham, al comenzar las obras de construcción, los católicos no se portaron de manera tolerante ni respetuosa sino todo lo contrario; la pinta de paredes con frases como católico, defiende tu fe y No te tengas por sabio Teme ha Yavé y huye del mal, así como las agresiones físicas -nos apedrearon cuando queríamos construir el salón del reino, recordaba Abraham[15]- fueron algunas de las reacciones que acontecieron. A pesar de ello, los TdJ terminaron la construcción del salón del reino siete meses después del inicio de las obras de construcción.
 
 
 
La forma en la cual son mostradas las pintas en estos contextos parece coincidir con la idea de la utilización del espacio como medio de comunicación. Es decir, los habitantes del lugar utilizan ciertos elementos de su entorno (en este caso, predominantemente el visual) para comunicar ideas y para amedrentar a los nuevos intrusos en su espacio. Esto nos hace pensar que la pugna por el territorio simbólico debe ser producto del significado del lugar para ambos grupos: por un lado, los católicos consideran que es su espacio y no pueden ceder posiciones; por el otro, los TdJ conciben a este espacio como una nueva veta de proselitismo religioso, de donde pueden cooptar nuevos feligreses y cumplir con una de sus funciones sociales autoimpuestas.

 

La respuesta de los TdJ fue la acostumbrada por su grupo: predicar. Y así prosiguieron con sus actividades propagandísticas a grado de bautizar a más de 50 personas -un dato significativo tomando en cuenta que la feligresía promedio en cada reunión en el salón del reino ronda entre los 100 y 110 individuos.

 

Encontramos, pues, dos formas distintas de ideologías sobre la apropiación del espacio: la primera, a partir de confrontaciones con grupos exógenos para su preservación como propio, utilizando los medios que el espacio les ofrece para convocar a sus simpatizantes a luchar por el objetivo; la segunda, elaborando un plan de evangelización en el cual se desprestigia a la institución religiosa dominante y convoca a un nuevo orden social. Ambas, si bien proceden de una cosmovisión judeo-cristiana, difieren en gran medida de la propuesta del jesuita Leonardo Boff, quien con su Ecoteología de la Liberación plantea no solo una nueva relación hombre-naturaleza en la que -aun si todos son producto de la creación divina, el hombre es el salvaguarda del destino del planeta en su calidad de “ser-hecho-a-semejanza-del-padre”- las relaciones entre todos los individuos deben basarse en el respeto mutuo.[16]

 

Entre las críticas más duras a los católicos siguen siendo las más repetidas por los grupos cristianos no católicos: la veneración de imágenes, la tergiversación de ciertos mandamientos y rituales propios del cristianismo -casi siempre refiriéndose a cuestiones de religiosidad popular como las fiestas patronales, las danzas y actos públicos celebrados por los católicos, etc.-, la intolerancia hacia su presencia y manifestación religiosa, el consumo de sustancias tóxicas -alcohol y tabaco, principalmente-, entre otras. En esencia, los conflictos religiosos y las dinámicas propias del mismo tienen trasfondo en las relaciones sociales a partir de la confrontación de otredades en contextos espaciales comunes. Al no pertenecer uno al otro, siempre existen ciertas restricciones al elaborar redes entre individuos y, por lo tanto llegan a etiquetar (en términos de Giménez y Melucci)[17] y contrariar al otro a partir de ciertos mecanismos


 
Posibles Conclusiones

Al final de toda esta descripción e interpretación del problema de estudio, podemos rescatar que, a nivel suburbano -como es el caso en el escenario que anteriormente hemos mostrado, las dinámicas de conflicto social pueden apoyarse de distintos recursos que el mismo entorno ofrece para la expresión de mensajes comunicativos. Pero, claro, esto implica el análisis del aprovechamiento de los medios a partir de la ideología de los grupos en disputa. Muchas de estas ideologías no solo tienen como base su propio sistema de creencias (que, a nivel cosmovisional, tanto católicos como TdJ parten del judeocristianismo), sino también el conjunto de características que desembocan en su propia condición de ser social -identidad, relaciones sociales, relaciones económicas, objetivaciones colectivas, reproducción de dichas objetivaciones, etc.-.

 

El lugar antropológico, que en este caso es la colonia Veracruz como conjunto simbólico-espacial, es peleado por ambos grupos -y, hay que hacer énfasis, también por los otros grupos religiosos antes mencionados que se encuentran en la zona- a partir de la idea de espacio-vital-sagrado. Anteriormente se mencionó que, para los católicos, es la continuidad de su hegemonía y la no pérdida de su propio orden en la zona; y para los TdJ, es la oportunidad de establecer una nueva zona espacial en la cual pueda tenerse un ambiente ad hoc para su vivencia religiosa -digámoslo así: un lugar donde pueda ser suturado el déficit de realidad que vive el TdJ frente al mundo mayormente católico. Es por esta razón que, en terrenos de lo sagrado, la colonia Veracruz puede ser definida a partir de la categoría de análisis de Augé.

 

Los procesos de identidad colectiva son muy difusos a nivel de procedencia geográfica, pues como es sabido, Xalapa cuenta con una población inmigrante procedente de distintas partes del estado -y fuera de él-. Pero siempre creando -o más bien, re-creando- ambientes similares a los que anteriormente habitaban y elaborando sus relaciones con el medio conjugando los remanentes simbólicos de su anterior espacio social con los elementos culturales -el sistema religioso incluido- del nuevo lugar donde se han asentado y acoplado.

 

La colonia Veracruz no puede definirse totalmente en términos ni de lo urbano ni de lo rural, pues existen bastantes elementos propios de un estado intermedio como para acoplarse a uno. Sin embargo, los tipos de análisis elaborados tanto desde los estudios de urbanidad como de ruralidad son compatibles con la interpretación de las dinámicas suscitadas dentro de este espacio.

 

¿Cuales pueden ser las posibles soluciones al conflicto, según mi perspectiva personal y profesional? De entrada, la información a la comunidad acerca de lo que implica todo este fenómeno a partir de pláticas y talleres. Haciendo patente en todo momento que todo esto puede suscitar diversos enfrentamientos que pueden intensificarse dependiendo de los elementos sociales que los desencadenen. En segundo término, proporcionar una visión de apertura a las variadas expresiones religiosas coexistentes dentro de la Colonia y propiciar con ello un diálogo con los miembros de ambas agrupaciones. De lo contrario, podemos enfrentarnos a escenarios cada vez más duros para la población.

 

Los vacíos que pueden detectarse al momento de realizar el presente análisis se manifiestan al momento de no tratar más a profundidad las diversificaciones del grupo católico y, con esto, intentar hacer una interpretación más sólida para saber quiénes son los que han participado más intensamente en los conflictos; y desde el lado de los TdJ, buscar las formas en las cuales han devuelto el golpe de manera concreta. Así también, en términos de los otros grupos religiosos dentro de la colonia, buscar elementos necesarios para conocer su labor dentro de estos conflictos.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

AUGÉ, Marc: Los no-lugares. Espacios del Anonimato. Hacia una Antropología de la Sobremodernidad, Barcelona, Gedisa, 2004

 

CARTON DE GRAMMONT, Hubert y Hector Tejera Gaona (coords): La sociedad rural mexicana frente al nuevo milenio, Vol. II, México, INAH/UAM-Azcapotzalco/UNAM/Plaza y Valdés, 1996

 

JACORZYNSKI, Witold: Entre los sueños de la razón. Filosofía y antropología de las relaciones entre hombre y ambiente, México, CIESAS, 2004

 

LA TORRE DEL VIGÍA A.R: Los testigos de Jehová: ¿quienes son y qué creen?, México, La Torre del Vigía A. R., 2003 (segunda reimpresión)

 

LEWIS, Oscar: Antropología de la Pobreza, México, FCE, 1975

 

SECRETARÍA DE GOBERNACIÓN/GOBIERNO DE ESTADO DE VERACRUZ-LLAVE: Los municipios de Veracruz, México, SEGOB/gobierno del Estado de Veracruz-Llave/Centro Nacional de Estudios Municipales/Centro Estatal de Estudios Municipales, 1988, Colección: Enciclopedia de los municipios de México

 

 

HEMEROGRAFÍA

 

Alteridades, Año 9, No. 18, México, julio/diciembre 1999

 

Anuario de Estudios Urbanos, México, UAM-I, 1994, No. 1

 

Relaciones, Vol. XXI, Num. 83, Verano 2000, Zamora, El Colegio de Michoacán

 

 

PÁGINAS DE INTERNET

 

http://www.jalapa.gob.mx/

 

http://www.gimenez.com.mx

 



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[1] Coordinador del proyecto Religión, Sociedad y Conflicto en Colonias Populares de la Ciudad de Xalapa, Veracruz. Licenciado en Antropología Social (UV)

[2] TAMAYO FLORES-ALATORRE, Sergio: “Una revisión de las principales corrientes teóricas sobre el análisis urbano”, en: Anuario de Estudios Urbanos, México, UAM-I, 1994, No. 1, p. 79

[3] PEPIN LEHALLEUR, Marielle: “Entre ruralidad y urbanidad, la fuerza del lugar”, en: CARTON DE GRAMMONT, Hubert y Hector Tejera Gaona (coords): La sociedad rural mexicana frente al nuevo milenio, Vol. II, México, INAH/UAM-azcapotzalco/UNAM/Plaza y Valdés, 1996, p.79

[4] Cfr. AUGÉ, Marc: Los no-lugares. Espacios del Anonimato. Hacia una Antropología de la Sobremodernidad, Barcelona, Gedisa, 2004

[5] SECRETARÍA DE GOBERNACIÓN/GOBIERNO DE ESTADO DE VERACRUZ-LLAVE: Los municipios de Veracruz, México, SEGOB/gobierno del Estado de Veracruz-Llave/Centro Nacional de Estudios Municipales/Centro Estatal de Estudios Municipales, 1988, Colección: Enciclopedia de los municipios de México, p. 504

[6] http://www.jalapa.gob.mx/

[7] SECRETARÍA DE GOBERNACIÓN/GOBIERNO DE ESTADO DE VERACRUZ-LLAVE, op. cit., p. 507

[8] GARMA NAVARRO, Carlos: “La situación legal de las minorías religiosas en México: balance actual, problemas y conflictos”, en: Alteridades, Año 9, No. 18, México, julio/diciembre 1999, p. 140

[9] LA TORRE DEL VIGÍA A.R: Los testigos de Jehová: ¿quienes son y qué creen?, México, La Torre del Vigía A. R., 2003 (segunda reimpresión), p. 6

[10] “Su forma particular de creencia adventista, analizando el discurso manejado actualmente, se expresa en la proclamación de que Cristo comenzó su reinado invisible como rey en 1914 y durante todo este tiempo las fuerzas del bien, bajo su guía, derrotarán a las fuerzas de Satán en la batalla de Armagedón. Después, Cristo gobernará en la tierra durante mil años, tiempo en que los muertos se levantarán de nuevo y todas las personas tendrán una segunda oportunidad de lograr la salvación. Al final del milenio, Satán regresará a la tierra y junto con los que lo apoyaron, será destruido definitivamente.”  HERNÁNDEZ M., Miguel J.: El proceso de convertirse en creyentes. Identidades de familias testigos de Jehová en un contexto de migración trasnacional, en: Relaciones, Vol. XXI, Num. 83, Verano 2000, Zamora, El Colegio de Michoacán, p. 78

[11] RIOS MOLINA, Andrés: La bestia salvaje de color  escarlata: la satanización del estado por parte de los testigos de Jehová, en Alteridades, Año 9, No. 18, México, julio/diciembre 1999, p. 123

[12] Cfr. LEWIS, Oscar: Antropología de la Pobreza, México, FCE, 1975

[13] Cfr. TAMAYO, op. cit.

[14] Entrevista realizada a Basilio el día 22 de diciembre de 2005

[15] Entrevista realizada a Abraham el día 19 de diciembre de 2005

[16] Cfr. JACORZYNSKI, Witold: Entre los sueños de la razón. Filosofía y antropología de las relaciones entre hombre y ambiente, México, CIESAS, 2004

[17] Cfr. GIMENEZ, Gilberto: Materiales para una teoría de las identidades sociales, en www.gimenez.com.mx

 
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