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Fidel Herrera y la educación en Veracruz PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Dr. Ragueb Chaín yDr. Miguel Casillas   
Sunday, 09 de December de 2007

 Crítica a los programas políticos Ofertas de gobierno y educación superior: propuesta de Fidel Herrera Beltran

Dr. Ragueb Chaín yDr. Miguel Casillas

Los autores somos investigadores de tiempo completo del Instituto de Investigaciones en Educación de la Universidad Veracruzana y compartimos nuestro trabajo alrededor de la línea de políticas de educación superior. Hemos hecho de la educación superior nuestro objeto de estudio y nos dedicamos a su análisis desde hace más de tres lustros.

Las recientes declaraciones realizadas por un grupo de colaboradores del candidato del PRI,  han aparecido ante la opinión pública como la alternativa de educación superior de Fidel Herrera.  Esta propuesta fue promocionada en el boletín de prensa del 1/07/04 que aparece en la página web del candidato: http://www.fidel2004.com/, documentada y ampliada por asesores y miembros del PRI en la prensa local. En sustancia, la propuesta del candidato tiene como eje a los rechazados de la UV; prácticamente todas las propuestas están dirigidas a la solución del problema de los rechazados.

Reconocemos que el problema de los rechazados es un problema mayor y de difícil solución; es un fenómeno que conviene conocer a detalle para brindar soluciones reales y que exige permanentes aproximaciones analíticas porque es un problema que muta y cambia constantemente. No hay una explicación única ni una solución mágica al problema.

Considerando lo anterior, se comenta cada uno de los asuntos expresados por los asesores del candidato del PRI.

1. En primer lugar, destaca la oferta de 2,500 becas  que con recursos del Sistema Estatal de Becas  “costeará el valor de la inscripción y el 30% de la colegiatura anual, a estudiantes, que provengan de zonas marginadas que se inscriban en escuelas superiores (privadas) incorporadas o reconocidas por la SEC.


Sin dejar de reconocer la buena intención que implica ampliar la oferta formativa de licenciatura, esta propuesta tiene muchos problemas, no tiene fundamento para ser llevada a cabo y esconde una peligrosa iniciativa de transferir recursos públicos a la iniciativa privada.


Por lo pronto suponen que las universidades privadas tienen lugar para recibir a 2,500 alumnos más de un golpe 1, con independencia de la degradación del servicio que conlleva la masificación. Conciben que miles de alumnos van a querer entrar a las instituciones privadas y, peor, creen que éstos muchachos que han sido rechazados en la UV podrán sobrevivir en estas instituciones.


La propuesta es ambigua en términos de la definición de las instituciones privadas que podrán ser beneficiadas de esta transferencia de recursos públicos, porque sabemos que hay instituciones de buena calidad y también un gran número de establecimientos con condiciones precarias, sin un proyecto académico consistente y muy baja calidad. Frente a tal ambigüedad, la propuesta es todavía más preocupante, pues estamos ante la posibilidad real de transferir recursos públicos a instituciones que no están reguladas ni certificadas en su calidad y sus recursos, instituciones que no gozan de una fe pública de valía y excelencia educativa.


Suponiendo que la propuesta priísta incluyera establecer controles de calidad para ser beneficiarios de estas becas, seleccionamos a varias instituciones que gozan de amplio reconocimiento público, todas ellas instituciones privadas con buena fama (ITESM, Anáhuac y Cristóbal Colón). Si comparamos sus costos, la C. Colón no resulta la más cara y podemos tomar sus referentes para imaginar de qué tamaño sería la cantidad de dinero público transferido a lo privado; pensemos además en una carrera como Derecho, muy demandada y que es de las de costos medios:

 


Derecho                                                          Anual


Inscripción: (semestral)  $4,525                     9,050


Colegiatura mensual     


     $3,590.00  (10 meses)                            $ 35,900

 


                                               Total Anual    44,950.

 

La suma de ambos rubros indica el monto de la beca anual por estudiante :

 


Inscripción anual                                             9,050.00


30% de la Colegiatura:


mensual   $1,077.00 (10 meses)                  10,770.00


                                           Total Anual        19,820.00

 


El gasto aproximado será de 19,820.00 pesos anuales para cada uno de los supuestos 2,500 estudiantes de primer ingreso que llegarían apoyados a las instituciones privadas reconocidas por la SEC. Si multiplicamos, estamos hablando de transferir recursos públicos a las instituciones privadas por más de 49 millones de pesos.

 

La propuesta es irrealizable en los términos que la formulan los asesores del candidato y se observa con claridad la falta de conocimiento sobre la naturaleza social de los rechazados y los aspirantes a la educación superior. A los estudiantes de orígenes sociales marginales se les va a ofrecer el pago de inscripción y el 30% de la colegiatura mensual para irse a una universidad privada, pero ¿cómo le van a hacer para pagar el resto? Las familias de los estudiantes que provienen de zonas marginadas -beneficiarios potenciales de estas becas- difícilmente estarán en condiciones de cubrir el resto de la colegiatura mensual, pensemos aproximadamente en 2,513.00 pesos correspondientes al 70% de la colegiatura.


Para muestra un botón: las familias de los egresados de bachillerato que no alcanzaron una plaza en la Universidad Veracruzana no son homogéneas, tomando el supuesto de que debieran pagar 2,513.00 pesos mensuales, 17,154 de estas familias (91% del total) habrían de destinar el 25% o más de sus ingresos familiares totales a las colegiaturas de sus hijos, sin considerar los costos indirectos de los estudios. De ellos 12,651 de estas familias (67% del total) habrían de destinar el 50% o más.


Si lo que se trata es enfrentar la inequidad y la exclusión derivada de la condición económica, convendría mejor destinar estos 49 millones para apoyar a los estudiantes de escasos recursos que ya ocupan un lugar en las instituciones de educación superior. En este sentido, al monto actual de las becas PRONABES, los 49 millones alcanzarían para apoyar a 5,550 estudiantes de primer ingreso, e incrementar en 50% el total de becas otorgadas en Veracruz en el año 2003.


En el caso de la UV permitiría atender a los 2,661 estudiantes de primer ingreso (22% del total de aspirantes) que declararon ingresos familiares menores a 2,000 pesos y a cerca de dos mil estudiantes mas en otras Instituciones de Educación Superior.


2. Cuando se trata de perfilar una política pública atención a la demanda que incremente la atención al grupo de edad y dé una respuesta a quienes no alcanzan un lugar en las IES existentes, lo que se requiere es incrementar la oferta en educación superior pública por la vía de nuevas instituciones o el crecimiento de aquellas que puedan y sea conveniente que crezcan, después de un cuidadoso estudio de las áreas y carreras donde es posible y deseable incrementar la oferta, lo cual habrá de ser atendido mediante acciones de coordinación del sistema.


Si bien a lo largo de los años se han realizado esfuerzos encaminados a la ampliación de la matrícula estudiantil, lo cierto es que en México no ha sido una prioridad equivalente a la vivida por otros países. Como puede observarse en la gráfica Veracruz, por su parte ocupa uno de los renglones más bajos en materia de cobertura de educación superior y está por debajo de la ya reducida media nacional, Veracruz es uno de los estados que menor tasa de escolaridad superior 2 tiene y por tanto es uno de los estados donde el rezago es mayor. Es de este rezago histórico que se nutre el problema de los rechazados.


En el año 2000, Veracruz ocupaba la posición 27 a nivel nacional en esta comparación. Mientras que en promedio asisten a las escuelas de educación superior 23 de cada 100 jóvenes a nivel nacional, en Veracruz atendemos solamente a 17 de cada 100; esto implica que estamos dejando de atender a 83 de cada 100 jóvenes veracruzanos.3


En Veracruz sólo 42 de cada 100 egresados de bachillerato* se matriculan en la educación superior, la mayoría de los egresados de bachillerato o no encuentran lugar o deciden no seguir estudiando hacia el nivel superior. Esto es muy grave y contribuye a incrementar una enorme frustración social, vaciando de contenido los propósitos constitucionales de ubicar a la educación como un espacio para la igualación de las oportunidades sociales .


La atención a la demanda no ha sido una prioridad pública, ante la falta de oportunidades educativas los sectores sociales más acomodados han encontrado en la educación privada una oportunidad de estudios cada vez más atractiva. En los últimos 8 años, el crecimiento de la población universitaria ha ocurrido mayoritariamente en el sector privado; este sector incrementó su representación en el primer ingreso del 18% al 38%, y creció en un 323%


Con el objeto de incrementar la oferta de educación pública se enuncian tres promesas de las expuestas por el mencionado grupo de asesores del candidato del PRI:


2.1 En agosto de 2005 ofrecer 4,500 lugares en carreras de Técnico Superior Universitario (TSU) a través de los Institutos Tecnológicos Estatales;


2.2 A partir de este mes, el Sistema de Institutos Tecnológicos Estatales abrirá 4,100 plazas mas para estudiantes, y


2.3 6,500 lugares mediante una modalidad a distancia basada en el uso intensivo de las nuevas tecnologías y conocida como educación virtual.

 

 

 

2.1 En cuanto a la primera promesa, disponer en agosto de 2004 de 4,500 lugares de TSU en los institutos tecnológicos estatales merece cuando menos tres consideraciones:


·   Consolidar la oferta de TSU requiere de un esfuerzo de planeación, estudio de necesidades, definición de perfiles, construcción de planes y programas, formación de recursos, infraestructura, acuerdos y convenios con el sector productivo difícilmente alcanzables en apenas 8 meses de gobierno (enero-agosto), por ejemplo los estudios4 que se realizan para crear una oferta de TSU en las Universidades tecnológicas consisten en:


Marco regional: Para conocer el papel que juega la región en la cual se desea insertar la universidad tecnológica en el entorno de la República Mexicana.

 

Microregional: Para conocer la situación social, económica y política de la región, así como las expectativas de estos ante la creación de una universidad tecnológica y el papel que juegan en el desarrollo de la región.


Estudio de Mercado Laboral: Con base en éste se determina la demanda de Técnicos Superiores Universitarios por parte del sector productivo de bienes y servicios, así como las áreas en las cuales se presenta una mayor demanda, lo cual ayuda a determinar las carreras a impartir en la institución.

 

Estudio de Oferta y Demanda Educativa: Permite conocer la demanda potencial de estudiantes a ingresar a la universidad tecnológica.


Estudio Socioeconómico y de Expectativas Educativas: Permite conocer las expectativas y posibilidades para la continuación de los estudios de los estudiantes del tercer año de educación media superior.


· Significa en un periodo muy corto multiplicar por 25 veces el primer ingreso a este nivel, es decir pasar de un primer ingreso de 171 estudiantes en 2003 a 4,500 en 2005 (mas del 6 mil por ciento).

 

La experiencia indica que Puebla con cuatro Universidades Tecnológicas, y una década de trabajo, alcanza un primer ingreso de 3,858 estudiantes en TSU.


También es sabido que esta oferta no forma parte de las aspiraciones de los egresados de bachillerato, que es necesario un esfuerzo enorme y de varios años, para que estas carreras de TSU alcancen un reconocimiento suficiente para ser solicitadas por una mayor cantidad de egresados del bachillerato.


 ·  Los datos nacionales indican que la oferta de TSU por sus características se han consolidado en las Universidades Tecnológicas y no en los Instituto Tecnológicos, no será mas viable   convenir con la Federación la apertura de Universidades Tecnológicas o de Universidades Politécnicas o Universidades Multiculturales, modelos que llevan ya un tramo avanzado, tal y como ya se está haciendo con la próxima apertura de la Universidad Tecnológica del Sureste en Nanchital y la UT de Cuitláhuac.


En resumen, se puede estar de acuerdo en que es deseable incrementar la oferta en educación superior por la vía de ofrecer TSU, pero no a la velocidad que se propone ni con los recursos institucionales actuales, se requiere de un proceso que exige realizar estudios sobre las necesidades a atender, la creación de la infraestructura y grupos de académicos con el perfil adecuado. Por supuesto esta opción educativa no avanzará si antes no se da de manera relevante una valorización suficiente entre los alumnos


Si se trata de 4,100 lugares más, significaría duplicar inmediatamente la oferta y eso es evidentemente imposible. No sólo por los escasos recursos institucionales con que cuentan actualmente los Institutos Tecnológicos, sino porque representaría duplicar la matrícula de un sistema sin multiplicar concomitantemente los recursos para atender con calidad a los nuevos alumnos.


Quizá se refieren a los espacios que ya ofrecen los actuales Tecnológicos Estatales, las estadísticas oficiales en 20035, indican que el primer ingreso a los 15 ITE fue de 4,041 estudiantes de primer ingreso, si ese es el caso no hay en ello ninguna oferta de incrementar la matrícula de primer ingreso.


2.3 En cuanto a la tercera promesa, “6,500 lugares en agosto de 2005, mediante una modalidad a distancia basada en el uso intensivo de las nuevas tecnologías y conocida como educación virtual”, varios son los problemas al respecto:


·  Diseñar e implementar una oferta virtual requiere de: seleccionar, montar y operar una compleja infraestructura (máquinas, enlaces, software) y de un ambiente virtual de aprendizaje, incluida la administración escolar, además de procesos de edición y distribución de cursos y materiales en línea, diseñados para favorecer el autoaprendizaje, la autodisciplina, habilidades en la búsqueda de información, investigación y desempeño en ambientes telemáticos.


También requiere de diseñadores instruccionales, personal de soporte técnico, y profesores que entiendan la educación a distancia en línea, y por ende sean portadores de un proyecto educativo sobre cómo enseñar en esta modalidad. Por otro lado no es una novedad afirmar que las competencias tecnológicas de los estudiantes son escasas, lo cual se agudiza en las regiones rurales, por tanto hará falta un apoyo amplio en la capacitación tecnológica.


Todo lo anterior requiere de un enorme esfuerzo y de tiempo; en consecuencia, es difícil aceptar que a mas tardar en agosto de 2005 ya se encuentre en operación una nueva universidad que opere una oferta virtual. En estas condiciones será muy difícil asegurar la calidad y la excelencia para la nueva universidad virtual.


·  Puede ser que en el futuro la oferta virtual llegue a ser más barata que la educación convencional; pero nunca en un principio, más aun cuando no se cuenta con instalaciones, equipamiento y personal debidamente capacitados. El inicio siempre exige una alta inversión económica, pero además requiere de tiempos de maduración que rebasan por mucho el carácter urgente e improvisado con que se quiere implantar en Veracruz. Por ejemplo, la Universidad de British Columbia pudo culminar su proyecto virtual luego de un largo proceso de implantación de aproximadamente 12 años y requirió de una significativa inversión de recursos.


·  Estamos convencidos que una oferta virtual de cursos puede y debe ser una de las alternativas más viables para incrementar la matrícula y las posibilidades de estudio a más jóvenes veracruzanos; pero hace falta que esta oferta tenga un soporte teórico, metodológico y tecnológico que hoy día sólo es posible construir desde el mismo seno de la Universidad Veracruzana. Esto es, suponemos que la oferta virtual debe desarrollarse y dirigirse con fuerza al nivel de licenciatura, pero debe ·  hacerlo en el seno de una organización consolidada académicamente como es la UV.


·  También hay razones referidas al proyecto educativo que sugieren considerar la posibilidad de dotar a la UV de los recursos disponibles para consolidar su oferta educativa virtual. Con esto, queremos decir que la implantación de una Universidad Virtual, además de infraestructura física y personal altamente calificado, requiere de planteamientos profundos de cambio en la actitud de maestros, alumnos, autoridades y personal en el marco de la maduración de modelos educativos novedosos. Por lo demás, es importante pensar en los alumnos, para quienes pertenecer a una institución es parte de la construcción de importantes referentes de identidad que los integran a una comunidad, a un espacio físico y a un conjunto de prácticas de socialización en las que aprenden a ser profesionistas.


CONCLUSIONES


De manera sintética hemos querido mostrar que la propuesta de educación superior que formula el candidato del PRI equivoca la brújula cuando apunta como problema único al de los rechazados.


Por lo demás demostramos que la propuesta es infundada, en tanto no parte de un conocimiento preciso del problema de los rechazados y no considera la naturaleza sociocultural de la población que demanda escolaridad superior. Precisamente por eso simplifica el problema y las soluciones que ofrecen son muy frágiles.


La propuesta es demagógica, porque realizan ofertas imposibles, porque se prometen alternativas sin fundamento y porque no se ponen por delante de las propuestas criterios de alta calidad académica. Pareciera que lo que importa es ofrecer un lugar, con independencia de lo que vaya a suceder con las experiencias educativas de los alumnos; no se toma en cuenta la degradación de las exigencias de calidad en ambientes masificados y se ofrece una alternativa de escolaridad sin realmente realizar una evaluación seria de su desarrollo reciente.


La propuesta es demagógica también cuando propone crear una universidad virtual. Se desconocen las necesidades operativas, conceptuales y académicas que exige un proyecto de esta naturaleza; sin una definición consistente se propone una universidad sin proyecto educativo (ni filosofía, ni misión), no se garantiza la calidad de su oferta ni se prevén los enormes recursos que puede consumir la burocracia. De esta manera su propuesta de universidad virtual es muy frágil y consideramos que sería mucho mejor pensar en cómo apoyamos a la Universidad Virtual de la UV que ya cuenta con la logística, los recursos , un contexto institucional académicamente consistente y capaz de dotar de una identidad a sus estudiante


La propuesta es contraria al interés público al buscar transferir recursos económicos a las instituciones privadas. Recursos que son escasos en el sector público y que podrían invertirse para reforzar al sistema público y a sus estudiantes. Se trata de una propuesta de patrocinio benigno, pues no establece ninguna clase de control académico sobre la calidad de la educación privada ni avanza en la regulación de este sector. Por lo demás, el mecanismo de transferencia es impráctico y representa un equívoco grande al suponer que es suficiente pagar una inscripción y el 30% de la colegiatura, cuando los rechazados y la mayoría de los jóvenes veracruzanos no tienen condiciones económicas suficientes para cubrir el 70% restante de las colegiaturas mensuales.

 

1 El promedio anual de crecimiento  del conjunto de instituciones privadas ha sido de 1,000 lugares de primer ingreso. Anuario estadístico de la ANUIES 2003.

2.-La Tasa Bruta de Escolaridad Superior es una medida estándar a nivel internacional que sirve para observar el tamaño de un sistema de educación superior en relación con el tamaño de su población, sirve para definir qué tan democrático es un sistema y para hacer observable qué lugar ocupa la educación superior entre las prioridades públicas. De esta manera se toma el número de estudiantes de educación superior y se calcula qué proporción atiende del grupo de edad típico para estar en la universidad (20 a 24 años). Los países desarrollados tienen actualmente tasas superiores al 60 o 70%, mientras que países de desarrollo equivalente al de México como Brasil o Argentina están en tasas superiores al 35%.

3 La educación superior en México en el siglo XXI

4.- Página de la Coordinación General de Universidades Tecnológicas http://cgut.sep.gob.mx/

 5.- Anuario Estadístico de la  ANUIES 2003

 

 
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