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Xalapa, Equez., Ver., domingo 8 de enero de 2012.
Expresó Sara Ladrón de Guevara
Señor de Las Limas, pieza representativa del MAX
* “Es, yo creo, la pieza más grande de piedra verde de los olmecas que se haya encontrado hasta la fecha”, aseveró
Karina de la Paz Reyes
El 16 de julio de 1965, el Señor de Las Limas fue encontrado por unos niños en la comunidad de ese mismo nombre. Les resultó una piedra formidable para partir coyoles, pero al desenterrarla totalmente y pretender llevársela a casa, creyeron que era un muerto; el pueblo se congregó y lo hicieron pasar por virgen, cubriéndolo de flores y velas. Hoy, se encuentra resguardado en el Museo de Antropología de Xalapa (MAX), entre las colecciones que permanentemente están en exhibición y “creo que muchos de los visitantes vienen a verlo expresamente a él”, dijo Sara Ladrón de Guevara.
La directora del MAX relató la historia: “Esta pieza fue encontrada por unos niños en el poblado de Las Limas (según documentos, Rosa y Severiano Manuel Pascual), quienes estaban partiendo coyoles para comérselos y encontraron una piedra lisa para partirlos, estaba muy bien esa piedra, y cuando terminaron de jugar decidieron llevársela a su casa, porque estaba muy buena para partir sus coyoles.
”Empezaron a excavar y resultó que era la cabeza del Señor de Las Limas, y cuando vieron la cara, que además tenía sus ojos con piedras, era un rostro muy impresionante, los niños se asustaron, creyeron que habían encontrado un muerto.
”Corrieron al poblado y le dijeron a sus papás que habían encontrado
un muerto, la gente del lugar los acompañaron y cuando vieron al Señor
de Las Limas, como está cargando a un bebe y era día de la celebración
de una virgen –si no mal recuerdo era de la del Carmen–, entonces
pensaron que habían encontrado una virgen y lo llevaron a un jacal, lo
colocaron sobre su altar, le pusieron flores en la cabeza, le prendieron
veladoras y vinieron a rezarle y cantarle porque habían encontrado una
virgen”.
En aquel entonces, continuó, Alfonso Medellín era director del
MAX y mandó al antropólogo Roberto Williams, junto con el arqueólogo
Manuel Torres y el artista Alberto Beltrán, a traer la pieza. En las
excavaciones no encontraron mayores hallazgos.
El Señor de Las Limas es una pieza extraordinaria, conocida
mundialmente; tiene rostros grabados sobre las rodillas y los hombros y
son, aparentemente, las deidades principales del panteón olmeca. “Es, yo
creo, la pieza más grande de piedra verde de los olmecas que se haya
encontrado hasta la fecha”, subrayó la Directora del MAX.
Las cabezas colosales también son representativas del MAX, pero
las personas no tienen la claridad de saber cuántas son. “Tenemos siete
cabezas colosales de las 17 que se han encontrado en total, es decir,
tenemos la colección más grande de cabezas colosales en el mundo”.
Ladrón de Guevara explicó que el MAX está integrado con alrededor
de 15 mil piezas, aunque “parece poco serio cuando decimos alrededor
de, el problema es que son alrededor de 15 mil piezas no porque no las
tengamos contadas todas, lo que ocurre es que son cédulas registradas
ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia y esas cédulas muy
a menudo incluyen muchas piezas”.
En exhibición hay aproximadamente mil piezas y algunas de ellas
eventualmente son rotadas con las que se encuentran en bodega, porque
salen del MAX a ser exhibidas en otras partes del país y el mundo.
Ladrón de Guevara aclaró que en bodega no hay “ninguna pieza
monolítica importante, lo que tenemos mucho en bodega son piezas
pequeñas de concha, caracol y mucha de cerámica”.
Durante 2011, mencionó, se colocaron en el catálogo virtual del
MAX (www.uv.mx/max) imágenes e información de piezas que forman parte
del acervo, con el objetivo de que se conozcan las colecciones por
estudiantes, académicos, periodistas o simplemente gente interesada en
el patrimonio arqueológico.
Finalmente, comentó que el acervo en estos últimos años ha aumentado en
menor medida, toda vez que las tendencias son hacer museos de sitio,
pues la gente y las políticas nacionales así lo prefieren, evitando
centralizar las colecciones en el Museo Nacional de Antropología o en
los regionales.
Sin embargo, eventualmente sí se suman nuevas piezas al acervo
que resguarda la UV; por ejemplo, de las últimas fueron los gemelos de
azuzul (dos jaguares), autorizadas por el INAH, y una colección de
hachas de piedra verde que tenía Agustín Acosta Lagunes (benefactor del
MAX).
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