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UNAM. Ciudad Universitaria. 19 de enero de 2012
RESPETAN LAS ONDAS SÍSMICAS FORMAS FRACTALES
* La dispersión de esos movimientos tiene formas irregulares que se repiten una y otra vez y siguen esa geometría, dijo Denis Legrand, del Instituto de Geofísica
*No es posible predecir un temblor a largo plazo en el tiempo, pero sí en el espacio y magnitud, aseguró
Denis Legrand, doctor en sismología e investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM
Las ondas que se dispersan durante un sismo respetan formas fractales, patrones geométricos que se repiten una y otra vez a diferentes escalas, dijo Denis Legrand, doctor en sismología e investigador del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM.
Esta relación entre la llamada “nueva geometría” y las ondas sísmicas, establecida a nivel teórico por el científico, aporta nuevos elementos para conocer cómo se dispersan esos movimientos, sean producidos entre dos placas tectónicas o generadas bajo un volcán.
Aunque su abordaje ofrece nuevo conocimiento para estudiar la naturaleza de los temblores y las réplicas que siguen, Legrand advirtió que aún está lejos la predicción de esos fenómenos naturales.
“Es imposible predecirlos a largo plazo en el tiempo, pero sí puede
hacerse en el espacio y en la magnitud”, aseguró el investigador
adscrito al Departamento de Vulcanología del IGf.
En la charla de divulgación Auto-organización, complejidad y fractalidad
de los terremotos tectónicos y volcánicos, realizada en el auditorio
Tlayolotl de Geofísica, afirmó que los terremotos son fenómenos no
lineales, en los que participan diversos factores que definen la
magnitud, dirección y efecto.
Tienen como característica la auto-organización, una dinámica que
funciona alrededor de algunos puntos fijos. “Como sucede en nuestra vida
diaria, que gira en torno a estos últimos, como la casa y el trabajo,
los sismos realizan ese proceso en torno a puntos fijos dependientes de
condiciones exteriores, que podemos estudiar”, indicó.
Fractales naturales e infinitos
Presentes en la naturaleza en la forma de árboles, helechos, caracoles,
copos de nieve, costas, e incluso en los pulmones humanos, los fractales
fueron descritos en 1975 por el matemático polaco Benoit Mandelbrot,
como una “nueva geometría”.
Son estructuras irregulares, cuya forma se repite infinitamente a
escalas más pequeñas. Su nombre significa “fracción” y deriva del latín
fractus, que significa quebrado o fracturado.
Legrand señaló que existe un grupo de leyes de escalamiento (en tiempo y
espacio) que se relacionan con la distribución espacial y fractal de
los sismos.
“Entre éstas se encuentra la Ley de Omori, que cuenta el número de
réplicas que siguen a un terremoto gigante y permite conocer cuántas van
a ocurrir”, explicó mientras mostraba las ecuaciones que dan fundamento
a esa norma.
En tanto, la Ley de Gutenberg-Ritcher cuenta el número de terremotos de
magnitud superior. “Revela que los sismos son resultado de efectos no
lineales, lo que implica una distribución fractal en el tiempo y el
espacio, y refleja una auto-organización”, añadió.
Movimientos que se repiten
Un sismo es un movimiento vibratorio originado en el interior de la
Tierra, que se propaga en todas direcciones en forma de ondas. La causa
de este fenómeno es la liberación repentina de energía que ocurre por un
reacomodo de las placas tectónicas en el interior del planeta.
Las zonas en donde se registra este tipo de movimiento se conocen como
fallas geológicas, y a los temblores producidos como sismos tectónicos.
Existen otras causas, como el ascenso del magma hacia la superficie de
nuestro mundo. Este tipo de sismos, llamados volcánicos, pueden servir
como aviso de una posible erupción volcánica, concluyó.
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