Erick Alfonso Galán Castro Maestría, CIESAS-GOLFO
En el presente artículo elaboraré un análisis de la obra El Siglo de las Luces, del escritor cubano Alejo Carpentier, desde una óptica antropológica. Al analizar una obra literaria como esta desde la antropología quiero decir que rescataré elementos socioculturales a partir de dos contextos específicos: el descrito en la obra (Antillas, Francia, finales de Siglo XVIII-principios del XIX) y el desarrollado al momento de la creación de la obra (Cuba, mediados de siglo XX), con ello se pretende comprender el mensaje cultural de la obra y mostrar cómo los creadores literarios son sensibles ante las problemáticas de su tiempo y de su propia sociedad.
Descripción general de la trama:
La trama gira en torno a tres personajes: Esteban, Sofía y Victor Hugues (este último fue un personaje histórico real, gobernador de las colonias francesas de Guadalupe y Guyana). Situada a finales del siglo XVIII y principios del XIX, nos cuenta cómo llega Hugues a la Habana y se establece en casa de tres jóvenes que viven solos luego de que su padre (y en el caso de Esteban, su tío) muere y les hereda las propiedades y el negocio de comercio mercantil. El francés irrumpe en la vida de los criollos cubanos enseñándoles las nuevas ideas que en Francia darán pie a la Revolución Francesa. En una de las recaídas de Esteban –un chico enfermizo-, Hugues llama a un curandero haitiano, el Doctor Ogé, para tratar de restablecer al joven y lo hace a pesar de las objeciones de Sofía, quien lo le tiene confianza por el solo hecho de ser negro. Dadas estas circunstancias, Sofía y Esteban, así como el hermano de esta, Carlos, de que Victor Hugues había cambiado por completo sus vidas de tal manera que estaban dispuestos a seguir las ideas de la Ilustración (la Libertad, la Igualdad y la Justicia serían sus nuevos credos, desafiando a la Iglesia, a la Corona española y a sus seguidores). Luego de saber que la situación para los masones en la isla no pintaría muy bien en lo sucesivo, Victor sale para Puerto Príncipe junto con Ogé y los jóvenes- aunque dejaría a Sofía y a Carlos en una escala en Santiago de Cuba. En el trayecto, Victor y Sofía ceden al amor-; en la capital haitiana encuentra que su almacén ha sido saqueado durante las rebeliones de los esclavos negros. Ogé pierde a su hermano en la revuelta y se separa de Victor y de Esteban, quienes toman camino hacia Francia. En París, Esteban se maravilla al ver la Revolución triunfante y a los máximos exponentes de ella (Robespierre, Danton, Marat…) en el poder y materializando los sueños de la Ilustración. No obstante, poco a poco comienza a percatarse que dichos líderes (incluido Hugues, quien toma el cargo de Acusador Público en el Directorio) toman medidas muy radicales para deshacerse de sus opositores e incluso se van separando gradualmente de la masonería. Victor pasa de ser un maestro dulce, paciente e idealista a ser intransigente, políticamente pragmático y desconfiado. Un tiempo después, Victor Hugues es mandado al archipiélago de las Guadalupe –una de las colonias francesas en las Antillas más importantes por su carácter de centro mercantil- para recuperarla de manos de los ingleses, quienes aprovecharon la crisis política y social de Francia para tomar el poder en la colonia; así como también para implementar en el lugar las ideas de la Revolución, incluida la Guillotina. Esteban acompaña a Hugues en calidad de escribano y traductor (en la historia, a él se le atribuye la traducción al español de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano y de la Constitución de 1793). En Guadalupe, Victor ve caer a los líderes militares que pudieran haberle hecho sombra y, con gran estrategia, derrota a los ingleses y a los franceses monárquicos. Ejecuta a sus oponentes con la Guillotina pero, al ser tantos, decidió mejor fusilarlos. Dicho aparato de ejecución llega a tener tanto arraigo en la vida cotidiana de los habitantes de la Guadalupe que era vista al mismo tiempo con miedo y con curiosidad. Ya establecido como gobernador de las Guadalupe, Hugues fomenta las actividades encaminadas a la piratería –lo que le traería serios problemas con el gobierno de los Estados Unidos, con el que sostiene una pequeña guerra-, la exportación de las ideas revolucionarias a las colonias españolas y, como medio de legitimación popular, hace efectivo el decreto de Abolición de la Esclavitud decretado el 16 de pluvioso del año II (1791). A lo largo de la obra es de resaltar la ambigüedad de las posturas políticas de Victor Hugues: de ser Jacobino recalcitrante pasa a dialogar con la Iglesia Católica, de decretar la abolición de la esclavitud vuelve a establecerla, de ser afecto al Directorio encabezado por Robespierre se vuelve independentista, partidario del Consulado y Bonapartista, sucesivamente. Ahora, como contador en una expedición de corsarios al servicio de Hugues, Esteban comienza a albergar un odio muy fuerte hacia Hugues por traicionar los ideales de la Revolución. Va desencantándose por las circunstancias y, al regresar a Pointe-á-Pitre (capital de Guadalupe) habla con Hugues, quien se da cuenta de lo que pasa por la cabeza de Esteban y lo deja regresar a Cuba no sin antes pasar a la Guyana a dejar provisiones para Billaud-Varennes, antiguo líder del Directorio y exiliado a dicha colonia luego de su traición a Robespierre (este hecho es de resaltarse ya que reafirma la calidad de político pragmático de Hugues). Así mismo, lleva consigo cartas que el francés manda a Sofía. Luego de muchos años, Esteban regresa a la Habana y Sofía lo recibe en el puerto. Le cuenta su historia posterior a su partida (se casó con un rico comerciante y Carlos, hermano de Sofía, formó con este una compañía de comercialización de productos). Mientras Esteban trata de readaptarse a la vida de antaño en su casa de la infancia, discute en repetidas ocasiones con Sofía, Jorge (su esposo) y Carlos, ya que ellos siguen albergando el ideal de la Revolución en la isla y Esteban ha abjurado de ellos por las circunstancias que vivió. Sin embargo, él súbitamente se enamora de Sofía (su propia prima, quien fungió como “una madre joven” y cuidó de él mientras sus enfermedades lo aquejaban años atrás). Ella lo rechaza, pues no puede sentir otro cariño hacia su primo más que maternal y familiar. Días después Jorge muere y Sofía queda viuda, se embarca con destino a Cayena ya que se ha enterado que Victor Hugues es ahora el nuevo gobernador de la Guyana. Justo antes de partir unos oficiales del ejército español irrumpen en la casa de Sofía, buscando evidencias que la puedan inculpar como conspiradora contra el régimen monárquico; Esteban, quien se acaba de enterar de que Sofía partía rumbo a los dominios de Victor, distrae a los oficiales y permite que su prima huya, aún cuando él es hecho preso y deportado a Ceuta. Arriba Sofía a Cayena y de inmediato Victor manda por ella. Se reencuentran y vuelven a su idilio. Victor justifica sus acciones con Sofía en virtud de que la revolución se hace y no se piensa. De París llega la noticia de que el Cónsul Bonaparte (Napoleón) decreta la reinstauración de la esclavitud en las colonias francesas de América. Sin reclamos, Hugues acata las disposiciones del gobierno central, acuerda con los hacendados y terratenientes la estrategia para recapturar a los negros. Sofía conoce los planes de Hugues y le reclama airadamente la discordancia entre su pensar de antaño y su hacer actual, lo cual no se hace eco en la conciencia de Hugues, quien le hace patente que si no está de acuerdo, puede retirarse del lugar. Sofía, entonces, parte rumbo a Madrid. Para finalizar, Sofía llega a España y se establece en un barrio madrileño de clase alta. Logra la liberación de Esteban, quien seguía recluido en Ceuta, y viven juntos un tiempo. A la llegada del ejército francés, ambos se suman a las manifestaciones de repudio a la invasión Bonapartista, muriendo en los disturbios. ANÁLISIS SOCIOCULTURAL Contexto histórico de los personajes La Habana del siglo XVIII, tal como durante todo el periodo colonial, fue un enclave importantísimo a nivel económico. Era el puerto por donde pasaban las mercancías provenientes de América Continental con destino a España. No es fortuito que muchos pensadores ilustrados –como Hugues- hayan llegado a dicha ciudad e injertado el germen de la revolución. Así mismo, su calidad de puerto mercantil de altura hacía a la Habana objeto de diversos saqueos por parte de Piratas y Corsarios al servició de Inglaterra y Francia. Las Antillas tenían un peso simbólico importante en la época: eran el punto más importante de paso para el comercio entre el Viejo y el Nuevo Mundo. La Habana, en concreto, era el paso comercial de España así como Puerto Príncipe y Guadalupe para los franceses y Kingston para los ingleses. Pero por sobre todas las cosas, eran enclaves importantes para la comercialización y distribución de esclavos. Es por ello que la presencia negra en la zona es una constante y su influencia cultural bastante profunda. Si bien, como se menciona en la obra de Carpentier, se declaró la abolición de la esclavitud en las colonias francesas, esto implicaba una situación crítica para la economía de la región. Es por ello que Francia dio marcha atrás a dicha política en sus colonias. Contexto histórico del autor al publicar la obra Cuba acababa de pasar por una revolución socialista apenas para 1959. Fidel Castro, líder del ejército revolucionario, logra por fin derrocar al régimen de Fulgencio Batista –quien con mano dura gobernó al país durante 7 años permitiendo la intromisión explícita de Estados Unidos a nivel económico y militar. Al arribar al poder, los revolucionarios ejecutaron en masa a cientos de partidarios del régimen anterior y se echaron a andar una serie de reformas sociales con amplio apoyo del pueblo (reforma agraria, laboral y económica, principalmente). También es importante mencionar que es precisamente en 1962, año en el cual, valga la redundancia, ve la luz El Siglo de las Luces, que sucede un hecho crítico en materia de relaciones exteriores: Cuba y la Unión Soviética suscriben un acuerdo para instalar misiles nucleares en la isla como medio para disuadir a los Estados Unidos de seguir interviniendo en la nueva nación socialista. Esto provoca una tensión tal a nivel mundial que se llega a pensar en el inicio de una guerra nuclear entre la Unión Americana y la Soviética. Este hecho es denominado la crisis de los misiles cubanos. Intelectuales cubanos como Carpentier –particularmente, este escritor lo hizo como diplomático en Francia- colaboraron con el nuevo régimen, aunque también criticaron muchas cosas en cuanto a la aplicación de las nuevas políticas y de la actitud del gobierno hacia sus detractores. Es, bajo estas condiciones históricas, que debemos dimensionar la obra que aquí intentamos analizar. No solo como una crítica a la Revolución Francesa, sino también como una crítica al régimen socialista cubano y a la discordancia entre los ideales y las formas en que los líderes políticos los ponen –o no- en práctica. Corriente Literaria: lo Real Maravilloso La corriente en la cual se inscribe Carpentier toma como influencia al Surrealismo y otras corrientes de vanguardia de mediados del Siglo XX. Para Carpentier los sueños, mitos, magia y religión se entrecruzan en sus relatos como parte del universo cotidiano. Existe una gran diferencia con el realismo mágico de García Márquez. De manera concreta, lo fantástico en Carpentier se ve a partir de la incursión de personajes imaginarios en un relato histórico real, así como también en una visión particular de la realidad social y cultural donde la mismidad es mostrada con asombro; en García Márquez, lo fantástico son aquellos sucesos que en nuestra propia realidad podrían ser extraordinarios (ascender a los cielos, seres humanos influyendo en el curso natural de las cosas, etc.), aunque en el mundo de los personajes estos eventos no causan sobresalto. Escenarios (Espacio-Tiempo) La acción se desarrolla principalmente en la Habana, París, Pointe-á-Pitre (Guadalupe), Cayena (Guyana), Puerto Príncipe (Port-au-Prince, Haití) y Madrid. Particularmente parece situarse entre los inicios de la Revolución Francesa y los Fusilamientos de Mayo en España (Invasión Napoleónica). Personajes · Principales: Victor Hugues, Sofía, Esteban. · Secundarios: Carlos (Hermano de Sofía), Doctor Ogé, Capitán Caleb Dexter, Abate Marchena, Coronel Martínez de Ballesteros, Billaud-Varennes, Capitán Barthelemy… A nivel general, describiré un poco las características de los personajes principales: Victor Hugues: Personaje histórico que vivió de 1761 a 1826, aunque Carpentier reconoce que sus fechas de nacimiento y muerte son del todo inciertas. En la obra, Hugues es un comerciante francés poseedor de un almacén en Puerto Príncipe que llega a la casa de Esteban y Sofía, cambiando toda su perspectiva del mundo al introducir las ideas de la ilustración en ellos. Al principio, Victor Hugues se muestra como un hombre firme, sincero, heroico e idealista; solo basta, posteriormente, con adquirir el poder para cambiar a ser un tirano intransigente y desconfiado. En cierta medida, es la representación metafórica del gobernante latinoamericano (aunque en realidad Hugues no es nacido en América, sino en Marsella) que cambia de partido a conveniencia. Sofía Personaje ficticio. Es el gran amor de Victor Hugues y, al mismo tiempo, ella lo considera de la misma manera. Al principio se muestra reacia a cualquier contacto con el exterior (los hombres, los negros, el mismo Victor al principio), pero se vuelve la madre joven de Esteban y Carlos, a los cuales cuida a partir de la muerte de su padre. Luego de que el Doctor Ogé cura a Esteban de sus dolencias físicas de manera milagrosa, Sofía se abre a la influencia de Victor y, por ende, a la Ilustración. Es quizás el personaje más revolucionario de toda la obra, pues se encuentra siempre en contradicción con las situaciones que se le presentan adversas y trata de cambiarlas todo el tiempo (se rebela ante su padre, ante su condición de viuda, y finalmente, ante Napoleón –con lo cual muestra su repudio a Victor). Esteban Primo de Sofía. Enfermizo al principio, aficionado a las artes y ciencias. Es curado por el Doctor Ogé cuando estaba al borde de la muerte. Este hecho también incide en la adopción de las ideas liberales de Victor, pero desde antes lo consideraba como una persona agradable. Parte con el a Puerto Príncipe, a París y a Guadalupe, donde es el testigo más fuerte del gradual cambio en la personalidad de Victor Hugues. Llega a desencantarse de la revolución a raíz del abandono que sus gestores han hecho de las ideas ilustradas en pos de la permanencia del poder. Al volver a la Habana, se enamora de Sofía, pero su amor no es correspondido. Doctor Ogé Curandero e intelectual negro de Haití que es amigo de Victor Hugues al principio de la novela. Su importancia radica en el hecho de que Ogé es la metáfora de la cultura negra y su influencia en el entorno antillano de la época. Cura a Esteban a partir de la medicina tradicional de su gente, al mismo tiempo que profesa las ideas de la Ilustración. Es pariente del gobernador negro de la isla al momento de la rebelión de esclavos. Cuando regresa a su tierra con Victor y Esteban, sabe de la muerte de su hermano y expresa cierto resentimiento hacia los blancos. Elementos a retomar para una discusión sobre el Pensamiento Social Latinoamericano 1) Cultura Política: Las clases en el poder muestran posicionamientos políticos ambiguos. Victor Hugues es el ejemplo claro de ello: Si bien al principio muestra una empatía enorme hacia los negros -particularmente hacia Ogé, al cual defiende del rechazo de Sofía argumentando que todos los hombres nacieron iguales (p. 14)-, cuando asciende al poder en Guadalupe no muestra una gran amistad hacia ellos (bastante tienen con que les consideremos ciudadanos franceses, p. 156). Así mismo, como se ha repetido, Hugues pasa a ser Oficial del Directorio, del Consulado y del Imperio Bonapartista sin ningún recato. 2) Esclavitud: La constante de la vida cotidiana del negro es su condición de clase oprimida. Independientemente de que sujetos como Ogé o su hermano sean parte de las clases altas, no pueden ascender más allá de su condición. El imaginario del negro entre los metropolitanos y criollos es de holgazanes, idiotas, ladrones, cimarrones en potencia, “propres-á-rien” (p. 156). 3) Populismo: El discurso político está plagado de formas tales que buscan la aprobación de las clases bajas para legitimarse ante ellas. La proclamación de Victor Hugues del decreto de 16 pluvioso (abolición de la esclavitud) tuvo ese efecto. 4) Influencia cultural del negro en América: En cuestiones tales como medicina tradicional, las relaciones identitarias, conflictos interétnicos (metropolitanos vs. Criollos, negros vs. indígenas, metropolitanos y criollos vs. negros… Hugues mismo llega a declarar que estima mucho más a los indios que a los negros por su bravura), su importancia como medio de acción política o como carne de cañon. Así mismo, los sincretismos religiosos de mayor realce dentro de la obra tienen raíces africanas (Allí cada iglesia cristiana tenía alguna iglesia cimarrona, consagrada a Obatalá, Ochúm o Yemayá, detrás de la misma sacristía, sin que ningún párroco pudiese protestar por ello, puesto que los negros libertos reverenciaban a sus viejos dioses del África en la figura de las mismas imágenes que se erguían en los altares de los templos católicos, p. 272). 5) Potencias extranjeras como amenaza latente (caso de EEUU): Las relaciones con los estadounidenses siempre son tensas. Pueden llegar a ser aliados (como el Capitán Dexter), pero siempre son vistos en función de los intereses que puedan tener hacia los territorios franceses y españoles. Hugues, de hecho, fue parte fundamental del conflicto que los estadounidenses sostuvieron con las colonias francesas en el Caribe llamado “Guerra de Brigantes”. 6) Lo Religioso: Detrás de todas las acciones de los revolucionarios, no se puede evitar volver a la práctica religiosa católica. Al principio, Esteban y Victor se quejan de ello, pero ellos mismos caen en lo mismo. 7) La muerte: Al igual que en Pedro Páramo, en El Siglo de las Luces la muerte es reflejada como la pérdida de la esperanza, aunque no se entablan conversaciones fantásticas con seres del más allá como en el primero. Sofía, al despedirse de Victor y tomar rumbo hacia Madrid, le reprocha: “Quiero volver al mundo de los vivos; de los que creen en algo. Nada espero de quienes nada esperan” (p. 344).
BIBLIOGRAFÍA Carpentier, Alejo: 1962 El siglo de las Luces, Seix-Barral (Biblioteca Formentor), Barcelona http://es.wikipedia.org/wiki/Alejo_Carpentier |