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Escrito por Isabel Flores
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Saturday, 05 de September de 2009 |
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La casa azul Ecos de llanto
La casa azul Mis pasos detonan las piedras y su eco circunda las cálidas alcobas que callan las palabras. Las casas se suceden por suntuosos caminos de colores terrestres y olvidados. Pequeños arrayanes asoman tímidamente por entre los balcones, observando los faroles sepia que alientan mi destino. El silencio se levanta muy temprano en este sitio y camina de puntitas en las jaulas de los pájaros y entre las camas de los viejitos que ya sueñan sus amores. Mis pasos despiertan a los perros de azotea, que encadenan sus cuerpos a los viejos tinacos para no saltar gustosos al abismo. Una leve brisa recorre la calle cuesta abajo, trayendo consigo el aroma de nostalgias añejas que pronto morirán. Entro a la casa azul de óleos y girasoles y escucho el maullido de Roda jugando con el silencio, anunciando al mundo entero que la soledad ha terminado. Querétaro, Qro. 5 de mayo de 2009 Casa de Alejandro O'Gorman Ecos de llanto
Los llantos que en las noches que cubren nuestro siglo reclman con angustia el sueño prometido. Ya no los oye nadie pues se han entumecido a fuerza de escucharlos mezclados con los gritos. El cielo escupe fuego, el fruto se ha podrido y ríos de sangre fluyen por todos los caminos. ¿A dónde van los sueños que dejan almas yertas?; ¿Qué dioses los engendran?; ¿Qué dioses los entierran? Los hijos de los muertos màs muertos que sus padres, cabalgan por el mundo en ecos desangrados. No saben su destino no saben porquè existen, son ciegos solitarios que hieden su infortunio. Los llantos que en las noches que mata nuestro siglo ya nadie los escucha pues todos se han dormido. Mèxico, D.F. Santa Marìa La Ribera, Junto a la casa del Dr. Atl Abril 23 de 2005 |