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¿Votar o no votar?
Inés Dalila Valdez Bellido
(Socióloga.
Estudiante de posgrado en el Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales,
UV).
Los jóvenes mexicanos
enfrentan un escenario de futuro desalentador al constituir el segmento de la
población más afectado por el desempleo y también por la falta de cobertura
sanitaria, la discriminación y la violencia, originando problemas de exclusión
y desigualdad; este contexto permea los ánimos de la ciudadanía juvenil ante la
elección presidencial; pero además hay un problema específico: no existe una
idea clara por quién votar e inclusive no se sabe si votar o no, ya que las
circunstancias ameritan no hacerlo, por ejemplo no hay información clara y
concisa, propuestas firmes, propuestas dirigidas a este sector de la población
o estrategias, por lo que se complica elegir a un buen representante político.
Por ejemplo, el debate de candidatos presidenciales del
trece de mayo fue identificado como sin sentido y pésimo, porque no hubo
propuestas claras y porque sólo se dedicaron a atacarse mutuamente, como lo
mencionó el alumno de derecho en una entrevista Pedro Ávila Hernández “…fue un
desastre y estuvo aburrido”, mientras que la alumna Zwam Vásquez Castillo
mencionó: “…estuvo muy mal porque sólo discutieron sus defectos, lo que han
hecho y lo que no han hecho…”, estas interpretaciones conducen a un desencanto
con la democracia como régimen de gobierno, pues se gestan actitudes apáticas, desinterés
y evasión, que están estimulando el abstencionismo electoral.
Sin
embargo, el voto en México es importante para el desarrollo de la democracia
representativa, pero qué hacer cuando hay disyuntivas u opiniones
diferenciadas, debido a que las expectativas de los jóvenes son diferentes a
las que tienen los partidos políticos; por lo que consideramos que consolidar
la democrática ya no está en la transparencia de las elecciones sino en la eficacia
de la política (Cuna, 2007: 23) y en la capacidad de las instituciones para
resolver los problemas concretos de la ciudadanía, por lo que podemos
interpretar que hay problemas de identificación y de consideración entre la
agenda pública y la agenda privada, diferencias que han afectado la importancia
y la emisión del voto.
Por
ejemplo, se le preguntó a una joven de odontología Ariana Vásquez ¿Votarás el
1º de julio? Y respondió: “…acudiré, pero anularé el voto…”, cuestión que nos
orilló a preguntar por qué anularás y ella contestó que acudirá porque es un
derecho, pero que las propuestas no cumplen con sus expectativas. A partir de
esta respuesta nos pusimos a reflexionar ¿cuáles son los motivos que estimulan
el voto? Los motivos inmediatos son:
a)
Es un derecho
b)
Es un deber
cívico
c)
Por ideología
d)
Para ayudar a
un candidato
e)
Por el partido
Aspectos que han motivado el voto, pero se ha
considerado a través de la historia que el voto es el
primer puente entre la representación y la participación política, pues en
México se vive en un sistema democrático representativo; en otras palabras,
elegimos un líder o a un candidato que representa nuestros intereses (Valdez,
2008: 97).
La
verdadera representación no puede existir, en la democracia, sin el auxilio de
la forma más elemental de la participación ciudadana: los votos del pueblo,
pero esto no quiere decir que la participación ciudadana se agote en las
elecciones, ni significa que los votos sean la única forma de darle vida a la
participación democrática; considerémosla como una parte esencial de la
participación política, porque votar no es la única y ni la más efectiva forma
de participar en política. Aunque votar es una forma de participación que
demanda un mínimo de esfuerzo y no encierra conflicto alguno, tiene la
desventaja de no impactar significativamente en el contenido de las políticas y
no generar beneficios tangibles e inmediatos para el elector.
¿Pero
qué significado tiene el voto? Significa la representación de los intereses más
amplios de una nación, donde se busca que los representantes efectivamente
representen. Así, que es factible que las y los estudiantes consideran muy
importante el voto. Esto, debido a que los ciudadanos pueden participar en la
elección de sus representantes políticos, pero al mismo tiempo están llamados a
aceptar los resultados de los comicios considerando que los votos libremente
expresados por el pueblo construyen la representación ciudadana.
Según lo establecido por el IFE, el voto en
México es: (IFE; 2005: 7)
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Universal:
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Tienen derecho a él todos los ciudadanos
que cumplan con los requisitos establecidos por la ley (la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos y el COFIPE), sin discriminación de raza,
religión, género, condición social o grado de instrucción.
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Libre:
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El elector no está sujeto a ningún tipo
de presión o coacción para la emisión del sufragio.
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Secreto:
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Garantía de que no se conocerá
públicamente la preferencia o voluntad de cada elector, individualmente
considerado.
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Directo:
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El ciudadano elige por sí mismo a sus
representantes.
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Personal:
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El elector debe acudir personalmente a la
casilla que le corresponda para depositar su voto.
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Intransferible:
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El elector no puede facultar o ceder su
derecho a ninguna persona la emisión de su sufragio.
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La participación ciudadana o electoral implica también el grado de
competencia, los candidatos, la educación, edad, el género, ingreso, status social
y la zona de pertenencia, entre otros factores.
Opinión
personal ¿votar o no votar? En el transcurso de las
campañas electorales y el primer debate de hace unos días, han estimulado mi
voto pero también lo obstaculizan, porque como mencioné anteriormente necesito
al igual que los demás propuestas concisas, con sentido y eficientes, porque el
no votar ocasionará un estrecho espacio para proponer, opinar e incluso
criticar. Así que sí votaré porque:
1.
Es un derecho
2.
Tenemos la libertad de decidir si
votar o no
3.
Existe la identificación
partidista
4.
Se pueden obtener beneficios para
el desarrollo político
Un ciudadano
actúa con decisión de acuerdo a sus propias metas, expectativas, necesidades y
valores, pero sin estar completamente informado y no estamos independientes de
nuestro entorno social, económico y político. Considero también que el voto de
la mayoría debe de decidir las acciones del gobierno, porque nuestra opinión es
importante, ya nuestra condición de ciudadano consideró que el voto es un
derecho político.
A
manera de conclusión apunto brevemente: al joven se le ha considerado como el
menos interesado en la política, pero cuando se establecen y toman
responsabilidades sociales su motivación por participar en la sociedad o esfera
pública como el caso del proceso electoral del 2012, el interés es modificado,
porque su vida cotidiana, por ejemplo, la cuestión laboral, económica,
cultural, familiar entre otras, son afectadas por la toma de decisiones del
gobierno que se cristaliza en la administración pública.
Además, los jóvenes son personas que construyen su opinión a
través de los medios de comunicación sobre todo la televisión y los medios
virtuales, este último hace diez años no eran tan transcendental como lo es
ahora, consideramos que los medios de comunicación en la actualidad tienen un
papel fundamental para configuración de subjetividades, opiniones,
conocimientos, información e incluso expectativas.
Ellos han construido y se explican la realidad política con
base al contexto social, económico, cultural, y a través de lo que escuchan,
ven, experimentan, y por medio de interacciones sociales que tienen con sus
pares, familiares, amistades u otros; recordemos que toda realidad es
representada, apropiada por individuos o grupos y es reconstruida en sus
sistemas cognitivos, integrada en un sistema de valores que dependen de su
historia y del contexto social e ideológico que le circunda, por ejemplo,
construyen su opinión de la política con base a tres ideas:
-
- Construyen racionalmente su concepto
de política a partir de algunas cuestiones relacionadas con la acción de
los políticos, la función del término y sus múltiples connotaciones
negativas.
- La definen en relación directa con
el momento que están viviendo, por ejemplo, las contiendas electorales.
- Por último, la conceptualizan a
partir de lo que debería de ser, haciendo referencia a un concepto ideal
que ellos imaginan (Valdez, 2008: 122).
De tal manera que
el comportamiento electoral lo podemos observar cuando el electorado apoya a un
candidato, si este hace propuestas relacionadas al apoyo económico, ya sea a
partir de programas sociales, apertura de plazas en el área laboral, es decir,
votarán cuando las propuestas se relacionen con las expectativas personales, ya
que lo que se necesita es certeza y eficiencia en las acciones públicas, porque
no olvidemos que entre la agenda privada y la pública existe un abismo.
Bibliografía
Cuna Pérez, Enrique
2007 Democracia electoral y participación política juvenil. Análisis de la
propuesta partidista dirigida a los jóvenes en las elecciones presidenciales de
2006, en, El Cotidiano,
UAM-Azcapotzalco, México.
Instituto Federal Electoral.
2005 Manual del observador electoral. Con tu participación vive la
democracia. Elecciones Federales 2006,
IFE, México.
Valdez Bellido, Inés Dalila
2008 Cultura política y comportamiento político-electoral: elecciones 2006.
Jóvenes Universitarios en la
Ciudad de Xalapa, Ver, Facultad de Sociología,
Universidad Veracruzana, Xalapa, Ver. (Tesis de Licenciatura).
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