Expuso investigador de la UNAM Obesidad durante embarazo afecta metabolismo del recién nacido
*Lo que ocurra durante esta etapa se manifestará en las capacidades que el sujeto tenga: Felipe Vadillo
*Contaminantes atmosféricos, composición genética y estrés, vinculados a nacimientos prematuros
Felipe Vadillo Ortega habló sobre el embarazo y la obesidad
David Sandoval
La obesidad en mujeres embarazadas incrementa el riesgo de parto prematuro y afecta el metabolismo de los recién nacidos, aseguró Felipe Vadillo Ortega, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), durante su participación en el Simposio sobre Obesidad organizado por la Universidad Veracruzana (UV) y el Colegio Nacional.
Lo anterior, dijo, está confirmado con base en una investigación reciente, realizada por investigadores de dicha casa de estudios, en la que se observó que el embarazo y la obesidad son una condición de especial interés desde casi cualquier punto de vista.
“Cuando uno contempla dicha asociación se
transforma en una cascada de eventos desafortunados, desde las
complicaciones perinatales, obstétricas, metabólicas hasta el nacimiento
prematuro, e incluso posteriores a la gestación”, mencionó.
Explicó que las complicaciones surgen porque
durante esta etapa, la madre y el hijo mantienen una comunicación muy
estrecha, cuyo ambiente se imprime en el futuro del producto: “Ésta es
una de las circunstancias que llamamos programación fetal; significa que
lo que ocurra durante el embarazo se manifestará en las capacidades que
el sujeto tenga, por ello es considerada una etapa crítica”.
Dentro del ambiente de la mujer embarazada con
obesidad el producto va a estar sujeto a condiciones hormonales en las
que se incrementará “la secreción de cortisol generando un ambiente
intrauterino de estrés crónico”, explicó.
Este incremento, dijo Vadillo Ortega, “le está
diciendo al producto: prepárate porque te espera un mundo cruel y
despiadado; las adaptaciones metabólicas que tiene que hacer el feto
bajo esta condición se manifestarán en sus tejidos y en el sistema
nervioso central, por principio”, advirtió.
“Lo habíamos sospechado desde hace muchos años, y
consideramos que puede explicar cómo los sujetos tienen diferentes
metabolismos; su base está en la presencia de cortisol, porque se modula
el tamaño de los tejidos del hígado y del páncreas, por ejemplo,
incluso podemos decir que la obesidad puede tener efectos
transgeneracionales.”
El académico enfatizó además que para nuestro país
representa un problema grave el hecho que las mujeres en edad
reproductiva sean las que se asocian de manera más común con el
sobrepeso y la obesidad, “que es precisamente donde radica la edad
reproductiva”.
Aunado a ello, se registra otra condición en la
pirámide poblacional, que es el incremento constante del número de
mujeres que se embarazan en etapas tardías de la vida, lo que ha
modificado, además, todos los perfiles de atención en las instituciones
de salud.
La hipertensión asociada al embarazo y la diabetes
gestacional son dos de las principales enfermedades que se registran,
“sabemos desde hace tiempo que la obesidad incrementa el riesgo para el
feto y bajo estas condiciones se puede generar hipertensión y diabetes”,
dijo.
“Sabemos que la mujer que desarrolla diabetes
gestacional, más tarde, en un periodo de cinco años, va a desarrollar
diabetes mellitus, esto es una condena que se le hace”, recalcó el
ponente.
La obesidad, junto con la exposición a
contaminantes atmosféricos y la composición genética, así como el
estrés, “todas se ligan al fenómeno de inflamación durante el embarazo,
eso se explica porque se ligan también a nacimientos pretérmino o
prematuros, precisamente porque cada uno de ellos contribuye a complicar
la gestación”, aseveró.
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