|
¡Bienvenidos a la Universidad Veracruzana!
Raúl Arias Lovillo
Rector de la Universidad Veracruzana
Cuando todos y cada uno se esfuerzan por realizar a conciencia el inmediato deber que les compete, los problemas sociales quedan automáticamente resueltos en una inmensa proporción. Y así, de aquel tono menor, de aquel pequeño e insensible cumplimiento diario, va desprendiéndose poco a poco un enlazamiento de acciones, una fuerza considerable, un desarrollo del ser espiritual y del ser material de la sociedad”.
A leer a Alfonso Reyes, reflexioné sobre lo que significa ver nuestro alrededor con ojos nuevos y sentir esa forma de ver el mundo, tal como lo pueden hacer los jóvenes: con esperanza en el porvenir.
Este sentimiento me provocó el encuentro con los
estudiantes de nuevo ingreso de la Universidad Veracruzana en todas las
regiones del Estado.
Compartí con ellos uno de los momentos más
importantes de su existencia: el inicio de su vida universitaria, una
etapa que jamás olvidarán y que marcará su destino para siempre.
Me ilusiona –como sé que les ilusiona y entusiasma a
todos los estudiantes de la Universidad Veracruzana– saber que hoy ya
son orgullosamente parte de la máxima casa de estudios de este gran
estado que es Veracruz.
Espero, sinceramente, que cumplan todos
sus sueños y sus metas como estudiantes y como seres humanos. Como
Rector voy a hacer lo que esté de mi parte para que ustedes encuentren
en sus facultades, lo que necesiten para alcanzar sus objetivos. Ese es
mi deseo sincero y sé que de esta manera ustedes van a comprobar que
llegan a una gran Universidad.
La Universidad Veracruzana, desde
su fundación en 1944, y más aún desde que le fue concedida su autonomía
como institución pública, en 1996, es espacio de democracia y de
libertad. Aquí reconocemos la diversidad y respetamos las diferencias.
Somos
una institución que hace prevalecer la tolerancia; que funda su
proyecto y sus prácticas académicas en la calidad y en la
sustentabilidad.
Puedo decirles que esta casa de estudios, que es
su nueva casa, es orgullo de todos los veracruzanos. Miles de
profesionistas han egresado de sus aulas y portan con orgullo los
colores de la Universidad.
Les digo con conocimiento de causa
que la sociedad, el pueblo, sus padres, quieren que se formen como
buenos profesionistas, como ciudadanos libres, democráticos y
comprometidos con su comunidad. Hagan todo lo que esté de su parte para
demostrar inteligencia, coraje y dignidad.
Por ello les pido que no se den por vencidos nunca, porque ustedes son la generación del cambio y la esperanza.
Necesitamos de su alegría, de su talento, de su energía moral para engrandecer a México y a Veracruz.
No
olviden que ahora son parte de una institución reconocida y por ello
les pido que la respeten, que la quieran, que la cuiden, que defiendan
su autonomía; queremos oír su voz crítica, sus nuevas ideas, y también
los queremos solidarios y amantes de la paz y la justicia. Y una vez más
les doy la bienvenida a ésta, su nueva casa.
¡Bienvenidos a la casa del arte, la ciencia, del humanismo, de la libertad! ¡Bienvenidos a la Universidad Veracruzana!
|