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La disputa por Xalapa Guillermo Manzano El viernes 19 de marzo, por la mañana, muy temprano, el secretario de gobierno de Veracruz, Reynaldo Escobar Pérez sostuvo una reunión con la diputada local Dalia Pérez Castañeda. El asunto a tratar era el interés de la legisladora por ser considerada como candidata a la presidencia municipal. No hubo acuerdos.
Por la tarde del mismo día hubo otra reunión, está vez se incorporaron representantes de los seccionales del PRI, representantes empresariales y de la Arquidiócesis de Xalapa, entre otros asistentes. El denominador común fue la imposición de Elizabeth Morales como precandidata a la presidencia municipal. Los priistas de base, los que se joden en cada campaña y sólo les queda el orgullo de ganar o el dolor de la derrota, argumentaron que Morales no sabe hacer equipo de trabajo. Ya tuvieron una experiencia en 2006 y no quieren repetir la historia. Aparte de sentirse traicionados por su partido al mandar a la basura las aspiraciones de Américo Zúñiga. Reynaldo escuchaba.
El sector empresarial simplemente no la quiere. Conocen su biografía y sus ambiciones. Saben de sus deslealtades y su carencia de moral. Hablaron incluso de proponer al diputado federal y ex alcalde Ricardo Ahued (me dicen que estuvo en la reunión, pero no se pudo confirmar). Reynaldo escuchaba. La representación de la Arquidiócesis de Xalapa, objeto su fama pública de lesbiana. Los epítetos emitidos por los laicos y religiosos deben resonar en el cráneo de la precandidata. Alegaron que es un mal ejemplo para mujeres y niñas de Xalapa; que la iglesia ha rechazado y combatido las uniones entre homosexuales en la Ciudad de México y que no apoyarán una candidata con un perfil inmoral. Reynaldo escuchaba. La diputada Dalia Pérez fue más directa: ‘si Usted es precandidato a la alcaldía, yo me retiro y lo apoyo’. Reynaldo respondió su cantaleta: ‘me quedo hasta el final del sexenio’. Y entonces habló: pidió unidad y apoyo total e incondicional para el precandidato a Gobernador, dijo que es necesario dar una imagen de unidad y que esa imagen debe fortalecer a Javier Duarte. Aceptaron los presentes. A regañadientes. Todo esto en vísperas de la reunión con priistas xalapeños. 48 horas después se hacía el anuncio: Dalia será enlace en el municipio de Xalapa de la campaña de Javier Duarte. Los jilgueros oficiales resaltaron la labor de convencimiento del hijo putativo de Herrera. Los que saben, reconocen que la candidatura de Duarte va en caída libre. En la reunión ‘de la unidad’, Morales deslizó el rumor de que fue el mismo Mario Vázquez Raña quién pidió su postulación a Herrera. Dijo ser íntima del empresario de medios y que ese hecho fue lo que decidió su candidatura. Obvio que sólo las badulaques le creyeron semejante disparate. Lo cierto es que diversos sectores observan con recelo la postulación de Elizabeth Morales, su megalomanía es conocida y, lo que dicen los priistas de base es cierto, no sabe trabajar en equipos, sólo ordena. Una jugada de la oposición sería la postulación de Dulce María Dauzón, mujer de la vieja oligarquía xalapeña y que los poderes reales de la ciudad apoyarían con gusto. Habrá que esperar. Tampoco debemos descartar una postulación de Ricardo Ahued por el PAN. Los empresarios se mueven en función de sus intereses no de programas sociales. La relación de Ahued con los padres de los hermanos Vázquez es añeja. Ambos comparten su comunidad religiosa en catedral. Ahí, en esos salones del callejón de Rojas se decidirá el futuro de la ciudad. Recuerde: Reynaldo pidió el apoyo para Javier Duarte, no para Morales… |