 Hoy muchos marchamos(2 de Octubre de 2006) sin saber por qué lo hacemos, por aparentar pertenecer a una ideología, por impresionar, para sentirse mejor consigo mismo, por defender un ideal que no tenemos muy claro, sin embargo nos inflama el pecho y la mente. Desde la primera década del siglo XIX, el ejército y la represión han sido una de las constantes en el territorio comprendido entre la parte sur de Estados Unidos y aquella franja llamada por imposición Centroamérica. De este gran territorio, a lo que comúnmente y sin sentido llamamos México, han salido hombres de entre el pueblo, y no de las élites locales y/o regionales, que han seguido y defendido sus ideales en contra de un sector de la población indiferente y apática por un lado, y por el otro militarizada y corrupta, desafortunadamente han sido bajados, ya sea por el frío metal o por la resplandeciente moneda verde de cualquier interés interno o extranjero.
Hace casi 40 años las cosas no eran muy diferentes, todavía hay recuerdos en las calles de un sentimiento de inconformidad, hay una memoria de una década conflictuada entre fraude, desfalque, represión y en reacción una historia conmovedora de hijos del pueblo acribillados por las balas de la traición. Pero son recuerdos, son memorias. ¿Para qué nos sirven? ¿Es la Historia un espiral cíclico? Yo soy hijo de mi tiempo, inmerso hasta el cuello en una sociedad globalizada y por demás consumista, con creencias impuestas y parámetros preestablecidos. Soy un resultado de procesos de mi pasado. Soy un ignorante. Un cobarde… A ti compañero, te invito a que hagas conciencia acerca de lo que buscas, replantea tu postura y defiéndela, ten el valor de hacerlo. Propón un cambio viable, factible dentro de tu comunidad, sin dejar de lado los problemas sociales fuera de la misma, que de igual modo nos atañen. Escribe, transmite, ayuda. Espero tu respuesta, quiero conocer que planteas, quiero dejar de lado un poco la apatía, la ignorancia, la hipocresía, ayúdame a quitarme de la mente la idea de que no existe la unidad nacional, que todo esta manipulado, que todo es un absurdo. Quiero sentirme, si es que existe alguno, un mexicano. |