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Cambios en el Estado Mexicano PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Del Ángel Landeros Erik   
Wednesday, 01 de March de 2006
De los sesentas a los noventas 
La historia del estado mexicano se ve impregnada de una falta de planeación, creando una incertidumbre en el manejo del país; los cambios, reformas, retrocesos, auges, etc. En gran medida se gestan por las condiciones coyunturales prevalecientes en el exterior y en el interior, tanto políticas, económicas, sociales como otras. Éste particular no es la excepción en la segunda mitad del siglo XX, donde se abandona un régimen que privilegia la posición del estado, más que por convicción, por presiones y obligaciones un tanto críticas. A fines del siglo pasado se implantan las políticas de mercado en nuestro país, modificando el papel y la relación del estado con la sociedad. Para observar este proceso analizaremos los periodos de los presidentes: G. Díaz Ordaz (1964-1970). Luis Echeverría (1970-1976). José López Portillo (1976-1982). Miguel de la Madrid (1982-1988) y Carlos Salinas de Gortari (1988-1994).

También trataremos el tema del sindicalismo en la época del neoliberalismo en México, cuales fueron sus implicaciones en la relación obreros-estado, la situación entre las nuevas empresas y los mismos, trabajadores.

Este ensayo nos permitirá entender mejor al Estado actual y por ende las repercusiones en la vida del país.

GUSTAVO DÍAZ ORDAZ

En México se veía con éxito la política económica de la sustitución de importaciones que había sido aplicada desde tiempos de la segunda guerra mundial. El crecimiento hacia adentro, que era proteccionista para el sector industrial nacional y gravaba la entrada de ciertos productos extranjeros, sólo mostraba crecimiento económico con PIBs que se mantenían altos y crecimientos sostenidos de alrededor el seis porciento. Sin embargo no existía el desarrollo; la pobreza y los rezagos en el país pululaban, debido a la pésima distribución de la riqueza (entre el 90 y 80 % de la población se dividían el 50% del ingreso nacional).

El partido oficial mandaba en el país de una forma contundente y autoritaria, cuestión que creo un sector anti priísta, pero principalmente hizo que una parte del partido tratara de realizar aperturas democráticas en el interior del partido. Este movimiento en el PRI se vio representado por Carlos Madrazo, quien planteaba las siguientes cosas: reformar el modo de elección de candidatos, tomando en cuenta a la base y no a los deseos de los personajes poderosos del institucional. La imposición de candidatos había dado algunas derrotas en el país y en cualquier momento sería una bomba de tiempo. Las ideas de Madrazo hicieron que fuera removido de la presidencia del tricolor y tras una profunda gira en el país murió en un accidente controvertido.

El movimiento del comunismo estaba en un punto alto a nivel mundial, en México esta ideología tenía muchos adeptos, sobre todo en los intelectuales y los universitarios. Cada vez más gente asistía a las universidades, que se había erigido como un centro crítico en el país.

El nuevo gobierno había dado muestra de poca tolerancia hacia la protesta, demostrándolo con la represión al movimiento medico de principio de sexenio.

El detonante del movimiento estudiantil fue tan sólo una riña entre escuelas que fue controlada violentamente, sin embargo el problema de fondo era un sentimiento de inconformidad debido a la reducción del gasto por parte del gobierno hacia las universidades y la volatilidad política que existía en el interior de las universidades.

El gobierno bajo la justificación de mantener una buena imagen para las olimpiadas del 68, reprimió el movimiento de la universidad Nicolaita e implanto vigilancia policial en el politécnico y la UNAM.

La culminación del movimiento estudiantil se dio con la matanza del 2 de octubre, un hecho que hizo que el país no fuera el mismo y agudizo el descontento y la crítica hacia el estado.

El periodo de Ordaz termina con una crisis política y social, debido a la represión violenta, el autoritarismo partidista y un modelo económico que no resolvía las demandas de la población y a su vez estaba en peligro de existencia, pues se mantenía en gran parte, debido a la deuda que se contraía con el exterior, que empezaba a poner en aprietos al país.

LUIS ECHEVERRIA ALVAREZ

Ante la crisis política que se vive en el país, el entrante presidente Echeverría, lanza un plan para lograr un nuevo pacto, realizando reformas en distintos ámbitos del estado.

El fracaso del desarrollo sostenido empuja el presidente a formular el desarrollo estabilizador, el cual; proponía una mayor intervención del estado en temas económicos, ensanchando el gasto público con fines de realizar un gasto social que resolviera los problemas sociales que se habían creado (pobreza, salud, gasto en la educación pública, etc.). Los años de este sexenio siempre cerraban con erogaciones mayores de las acordadas en el presupuesto, no existía planeación ni disciplina en el gasto. Todo este despliegue de recursos se propició, en el mayor de los casos, en los préstamos extranjeros, se inicia una época donde se recurre sistemáticamente al endeudamiento para financiar los programas del país, mantener la inflación baja y controlar el tipo de cambio.

Se da una confrontación entre el estado y los empresarios nacionales debido al apoyo del gobierno hacia el obrero, el asesinato de empresarios, etc. Pero la razón de fondo se debe a que el estado volvía a tomar el control en diversos temas económicos, tocando los intereses de la gente de capital. Como forma de protesta y cohesión se forman un sin fin de organizaciones entre los industriales, el principal de ellos tal vez, el Consejo Consultivo Empresarial.

A pesar del discurso conciliador con los estudiantes, se da la represión del jueves de corpus en 1971.Otro suceso que marca la verdadera línea autoritaria es la toma de las instalaciones del Exelcior. Se vuelve a vivir un conflicto más agresivo con el gobierno, pero en este sexenio ya existían guerrillas en las sierras del país y en las ciudades. Al final del mandato se logró controlar lo anterior, mediante un eficaz dispositivo que exterminó la guerrilla y con una ligera apertura de partidos, que fomento la anexión de participantes armados a la vida política de la nación.

Los costos del mal manejo económico y el exasperado endeudamiento produjo una crisis económica, aunada a la crisis social, pues el desarrollo compartido sólo fue un paliativo, pero prevalecieron impuestos que recaían sobre los que menos ingresos tenían y no se modificó las acciones anónimas que eran punto clave para la distribución equitativa del ingreso. El ambiente político siguió siendo manejado por el estado y ante la nula democratización y la apertura la competición a la presidencial no presento contrincante para el candidato oficial. La cultura de la crisis en nuestro país se ve inaugurada en el año 1976 con Echeverría.

JOSÉ LOPEZ PORTILLO

Para salir del bache se plantea una estrategia ambiciosa y arriesgada: el petróleo. El periodo de López Portillo inicia con el descubrimiento de nuevos yacimientos de petróleo en el país; los altos precios internacionales y la amplia demanda; incitan al presidente a apostar la economía de México en las ventas de petróleo. Se apuesta por hacer más grande a PEMEX.

Esta estrategia permitiría que en dos años se saliera de la crisis, en los próximos dos años iniciar la recuperación y en la última parte del sexenio comenzar a crecer. Para lograr esto también se necesitaba sanear el aparato administrativo y financiero, por lo que se realizaron reformas en éste aspecto y se creo la Secretaria de Programación y Presupuesto, quietando el poder desmesurado de la SHCP.

Se le apostaría a la inversión en diferentes sectores para crear empleos, el gasto social per se dejaría de tener el protagonismo acostumbrado. La situación petrolera que beneficiaba a México permitió el contrato de deuda externa a niveles nunca antes vistos, así, entre petróleo y deuda saldría de la crisis México y retomaría el crecimiento.

Y la apuesta hacia el petróleo marchaba como se tenía previsto; se crearon empleos como nunca en la historia, internacionalmente se veía al país con gran potencial, etc. Pero el mismo escenario internacional daría un revés a la economía (aunado a la débil estructura económica nacional), las economías consumidoras de petróleo entraron en recesión y bajaron su consumo petrolero; los precios del crudo cayeron, México no tuvo recursos para mantener sus programas y menos pagar la deuda. Esta caída forzó a vender a precios bajísimos el petróleo a los Estados Unidos, estos pudieron aumentar así sus reservas; la crisis en México hizo insostenible el tipo de cambio y la fuga de capital inició. Con el país desmoronándose económicamente, Portillo decidió nacionalizar la banca para tener el control sobre el capital y ciertas cuestiones financieras y, de esta manera, contener un poco el aprieto económico.

El país seguía necesitando más espacios políticos reales y el no hacer caso a esto podría traer consecuencias ya vividas. En este sexenio se realiza la primera ley electoral, brindando certidumbre electoral y transparencia democrática; se crean nuevos partidos y con la ampliación de diputados se permite que estos partidos lleguen al congreso de la unión.

J. l. Portillo intenta una variante arriesgada, un intento inédito ante el fallo de las políticas económicas que se viene aplicando sexenios atrás, el riesgo se corrió y falló; México toca fondo y se cuestiona la viabilidad del paternalismo estatal. También hay presiones de deuda que no se tenían antes; los factores anteriores dan punto final a la época tradicional en la que el estado era el encargado principal de brindar servicios y garantías a la sociedad, mediante el control en aspectos económicos. Después de este sexenio México adopta las teorías económicas en boga y favorecidas por las instituciones financieras mundiales.

MIGUEL DE LA MADRID

La crisis de tan largo periodo necesitaba ser superada ha como diera lugar, el país no aguantaría mucho más en la situación crítica prevaleciente. De inmediato el presidente Da la Madrid puso en marcha programas emergentes para la recuperación de la economía como el PIRE, este programa seguía varias líneas; ahora se buscarían mejoras en los aspectos macroeconómicos, como la inflación, que desde los años setenta era un lastre para el crecimiento económico nacional. Sólo se solventarían los proyectos económicos y estructurales que ya estaban en marcha, no se iba a dilapidar el dinero en gasto social corriente, con excepción en algunos sectores estratégicos para la visión estatal.

Uno de los puntos centrales de esta etapa es la renegociación de la deuda externa, bajo la premisa de que para pagar se necesitaba crecer y para crecer se tenía que bajar el interés de la deuda. Se logran resultados satisfactorios y el FMI condiciona la reestructuración a cambio de reformas estructurales en el país, que en un momento mencionaremos.

Para zanjar la dependencia petrolera en la economía mexicana se da un proceso de diversificación de exportaciones, se da un importante impulso a la producción de manufacturas, estas crecen y se vuelven una alternativa para obtener ingresos.

El FMI “aconseja” a México tener estabilidad macroeconómica, privatizar (proceso que se da tibiamente) y liberalizar el comercio. De la Madrid da grandes pasos en materia de liberalización; reduce los aranceles y entra al Acuerdo General para los Aranceles y Aduanas Comerciales (hoy OMC) en 1986, el país entra en la economía de mercado y no entra con su mercado energético, además se pueden adoptar medidas proteccionistas en algunos sectores por los próximos quince años. La industria nacional estaba acostumbrada a la protección y la poca exigencia de los consumidores, así que se ve en la necesidad de obtener mayor calidad, dar mejores precios, invertir en tecnología y capacitación; de tal forma se ve en desventaja con los productos extranjeros.

México no sale de la deplorable situación económica y en 1985 se da una fuerte inflación produciendo una crisis dentro de la crisis y pone en duda la nueva política neoliberal.

En el sexenio se avanza en las reformas políticas; se controla la mayoría partidista en el congreso, se forma la asamblea del DF como forma de participación política capitalina.

Pero se darían otros procesos políticos al margen del gobierno, que convergen y serían un factor determinante en las próximas elecciones presidenciales. En el PRI se da una escisión de un grupo elite y representativo, que contaba con popularidad nacional: Cuauhtémoc Cárdenas y P. Muños Ledo, entre otros. La figura de Cárdenas embonaría en la unificación de la izquierda que se dio en ese momento. La oposición encabezada por el PAN gana posiciones políticas, mediante gubernaturas, parece que el PRI pierde fuerza y se pone en duda la victoria en las elecciones del 88.

Por primera vez el estado deja de lado el pacto realizado desde la revolución, ya no va a brindar los satisfactores, ni resolver las necesidades de la población; si a esto le aumentamos el rezago de desarrollo que trae desigualdad, la erosión social era inevitable y junto a la figura de Cárdenas y su prometedora propuesta hace que las elecciones de 1988 se tornen polémicas y marquen un ito en el país.

México inaugura su etapa neoliberal con medianos logros económicos y con una respuesta política desfavorable para el partido oficial. Pero la prueba real vendrá con el próximo gobierno que no goza de una total legitimidad.

CARLOS SALINAS DE GORTARI

Son tiempos nuevo en México y algo novedoso es que se le de seguimiento al mismo proyecto, cuando hay sucesiones de mandatos, éste es el caso y Salinas continúa y profundiza en las políticas neoliberales. Existe otro reto que consiste en la negociación y conciliación política para tener estabilidad y para que las reformas puedan avanzar.

Se vuelve a renegociar y reestructurar la deuda, el plan Brady es un paso importante en esta materia; se convierte la deuda en bonos, éste movimiento lo facilitan las instituciones internacionales financieras y el gobierno de Japón.

En materia de liberalización se firma el tratado de libre comercio en América del norte (EE UU, México y Canadá), para muchos este sólo es un paso de formalización del comercio entre México y EE UU, debido a que antes del pacto nuestro país mantenía relaciones comerciales de manera primaria con el vecino del norte. Pero en términos realistas el comercio nacional se ve desfavorecido, las relaciones laborales se modifican y el efecto en el campo causa merma.

El campo necesita tecnificación y productividad para competir, ante la inexistencia de estos factores se da una migración campo-ciudad y Méx.-EE UU. Provocando problemas sociales, abandono del campo y de la producción agrícola.

En respuesta a esto el estado privatiza el ejido para que el campesino decida que hacer con su tierra, se modifica la relación del estado con el campesino, ahora no tienen vínculos ni apoyos directos, así como obligaciones entre los dos actores; esto tiene repercusiones políticas que se verán en los años sucesivos en el país.

Su ahonda en las privatizaciones, realizando este paso en sectores principales como, teléfonos, la banca, entre otros. Además de seguir los pasos dictados por el neoliberalismo, se busca que las privatizaciones sean un atractivo para el capital mexicano y extranjero, fomentando el regreso de los capitales erosionados con las crisis.

Para brindar estas aperturas y trasladar funciones del estado a otros sectores, se dan un sin numero de reformas en la constitución, pero no tan sólo se dan las reformas económicas, las políticas son de gran importancia en la nueva etapa. Se crea el IFE, el TRIFE, se codifican los delitos electorales, se regula en gastos, se aumenta el número de diputados y senadores, se crea un padrón y una nueva ley electoral.

Existen nuevos actores y relación de fuerzas en materia política, primero se da un reconocimiento jurídico a las religiones, pero también surge el PRD, como una oposición frontal y crítica que sostiene una confrontación a lo largo del sexenio con el gobierno. Por su parte el PAN es el partido que permite que el congreso saque las reformas y negocia con el PRI.

Sin embargo se vuelve a dar un retroceso en la vida del país en el año de 1994: surge el movimiento armado del EZLN en Chiapas, recordando que los movimientos guerrilleros no están extintos en el país y reclaman derechos y oportunidades históricas, criticando la serie de proyectos que no han permitido la igualdad y el desarrollo. Pronto deja de ser un movimiento con riesgos bélicos en la república y se convierte en una vos viva y crítica que hasta nuestros días persiste, con un sin fin de modificaciones.

Los asesinatos políticos de L. D. Colosio y Ruiz Massiu tiñen el ambiente con recuerdos de épocas donde al adversario se le derrotaba también ejecutándolo. Se vuelve a poner en entre dicho la democratización del país, sin embargo el partido oficial vuelve a triunfar con la consigna de intentar hacer un proyecto que beneficie finalmente al país.

El país termina con una crisis económica aguda este sexenio, se devalúa el peso y se fugan sin número de capitales. De igual forma se vive una incertidumbre política y social. Parece que el régimen neoliberal en el país tampoco resuelve ninguno de los problemas de fondo, México se pregunta que sigue.

SINDICATOS, ESTADO Y NEOLIBERALISMO

Cuando se llevan a cabo las privatizaciones, se rompe la relación sindicato-obrero y el control político que se tiene hacia este sector se disuelve. El estado ya no es el guardián de los derechos laborales, de una manera vigilante y directa. Ahora los nuevos partidos realizan relaciones con los sindicatos y estos de una manera libre, cobran importancia en los partidos políticos.

Pero también existe otro cambio, la relación empresario y sindicato, las nuevas empresas les preocupa la competitividad, invierten en tecnología, en investigación y se les hace un lastre cargar con sindicatos y sus prestaciones sociales, que no reditúan ni facilitan la competencia de las empresas. Se expresan nuevos modos y formas de contratación, estos benefician la movilidad de la empresa y su viabilidad productiva y crean una crisis en el sector obrero y una depreciación salarial y de prestaciones.

El estado tampoco puede absorber los gastos sociales de los trabajadores, a fin de cuentas el sector laboral está sujeto a nuevas formas de empleo y su mediador histórico, el estado, parece que no tiene respuesta.

CONCLUSIONES

A mediados de los sesentas es evidente el nulo desarrollo y la desigual distribución del ingreso, el modelo del desarrollo compartido sólo reditúa en los indicadores del país pero no en el nivel de vida da la población. Con Ordaz se viola parte del pacto revolucionario, con la represión violenta, esto fue un detonante para la exasperación de la nación.

Los costos del mal manejo económico y el desmedido endeudamiento produjeron una crisis económica, aunada a la crisis social, pues el desarrollo compartido sólo fue un paliativo. La cultura de la crisis en nuestro país se ve inaugurada en el año 1976 con Echeverría.

Tras un fallido intento de rescate económico vía el petróleo; México toca fondo y se cuestiona la viabilidad del paternalismo estatal. También hay presiones de deuda que no se tenían antes; los factores anteriores dan punto final a la época tradicional en la que el estado era el encargado principal de brindar servicios y garantías a la sociedad, mediante el control en aspectos económicos. Después de éste intento México adopta las teorías económicas en boga y favorecidas por las instituciones financieras mundiales.

México inaugura su etapa neoliberal con medianos logros económicos y con una respuesta política desfavorable para el partido oficial. La crisis se vuelve a manifestar y el papel del estado causa confusión en todos niveles.

A pesar de la profundización en las reformas neoliberales, el país entra en una dolorosa crisis en el año 1994. De igual forma se vive una incertidumbre política y social. Parece que el régimen neoliberal en el país tampoco resuelve ninguno de los problemas de fondo, México se pregunta que sigue.

Cuando el estado ostentaba la responsabilidad directa del bienestar público no se obtuvo resultado mayor, ahora con una intervención menor en la economía, los gastos, etc. Se supone que la mano invisible del mercado proveerá de satisfactores a la población. Por la experiencia en estos periodos de economía de mercado, no parece que resulte del todo un desarrollo real en todas las áreas de México. ¿Y ahora quien podrá ayudarnos?

BIBLIOGRAFÍA

Medina Peña, Luis. Hacia el nuevo Estado. México 1920-1940 . FCE. 2ª. Reimpresión México2000. Págs. 221-236. Cap. VI, Cap. VII, VIII y IX.

Zapata, Francisco. Tiempos neoliberales en México . El colegio de México. México 2005.

 

 
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